MI PRIMERA EXPERIENCIA LESBICA


Hace un tiempo me di cuenta que me atraian las mujeres, ahora me masturbo pensando en ello

Hola, mi nombre es Paula, tengo 19, y solo he tenido sexo con un hombre en mi vida, fue desde este verano. A raíz de un distanciamiento con el, estuve sin sexo durante 4 meses. Como se podrán imaginar estaba a mil de lo excitada sin posibilidad de conseguir nada. Debo decirles que soy atractiva, alta, delgada, cabello castaño, tengo pechos pequeños pero buenas piernas y un culo bien parado que es la delicia de los hombres. Siempre observo como se dan vuelta por la calle, para verme el trasero. Tengo muchos pretendientes, pero no me va acostarme con cualquiera, trato de cuidar las formas.

Hace un tiempo me di cuenta que me atraen las mujeres, me masturbo regularmente pensando en ellas, a veces imagino que hago tríos con un hombre y una mujer. La mayor fuente de inspiración es mi tía, la hermana de mi madre que me pone a mil, es muy bonita.

El mes pasado, mi padre viajaba por negocios a Río de Janeiro, y como yo tenía unos días libres en la universidad, lo acompañé. Fuimos los dos solos y nos alojamos en un cuarto de un lujoso hotel. Durante dos días mientras el trabajaba yo iba a la playa, y me deleitaba observando los cuerpos bien trabajados de hombres y mujeres. Se imaginan como estaba, no podía sacarme de la cabeza esos paquetes bien marcados de los hombres con sus diminutos trajes de baños, y tampoco los culos, piernas y tetas de las mujeres con sus cuerpos bronceados. La verdad es que no sabía a quien mirar más, pero ambos sexos me tenían al tope.

Durante el tercer día mi padre tuvo que viajar a San Pablo por el día, se fue bien temprano, y regresaba casi a la medianoche. Yo fui a la playa como era costumbre, y luego de almorzar frugalmente volví al hotel a eso de las 4 de la tarde. Iba derecho a la cama a masturbarme, ya que estaba que no aguantaba más.

Cuando estaba por llegar a mi cuarto, veo que una mujer negra de cuerpo impresionante, sale del cuarto de al lado, medía como 1,80 tenía unas tetas firmes y exuberantes, una cintura pequeña, caderas anchas, una diminuta falda hacía notar una piernas larguísimas, musculosas. Estaba vestida como prostituta, zapatos de tacón alto, medias negras caladas por encima de las rodillas, una micro mini falda, un top diminuto, y pintada muy provocativa. Toda la ropa era negra. Me quedé mirándola con la boca abierta. Ella se dio cuenta de mi curiosidad y me miró fijo. Se paró frente a mí y me dijo:

Parece que te gusto, no?. Mi precio son 300 dólares.

Yo no conteste, me quede mirándola con la boca abierta.

Hey linda, no me oíste? Cobro 300 dólares, aceptas o no?, soy cara, mi tiempo vale mucho.

Yo seguía mirándola sin contestarle, estaba como petrificada Me tomo con ambas manos la cara y me dio un beso en la boca, me metió la lengua hasta la garganta, luego tomó mi lengua con sus labios y me la chupó un rato. Yo me puse a mil, me estaba mojando como una catarata, la deseaba, la deseaba muchísimo.

Y mi amor que hacemos?,, me dijo.

Es que, no …. no…… tengo dinero, mi pa… padre no esta, tartamudee al contestarle.

Quieres hacerlo o no?, estas tan buena que te lo haría gratis, me dijo.

Sin contestarle, aparte la mirada de ella y agache la cabeza. Ella, abrió la puerta, me puso una mano en mi cuello y me guió hacia dentro del cuarto. Cerró la puerta, se paró frente a mi, y se quitó el top dejándome ver unos pechos muy firmes, durísimos que ni se movían. Me tomó de la cabeza y me atrajo hacia su cuerpo. Mi cabeza se hundía en medio se sus pechos, unos pechos negros e increíblemente duros, la tomé de la cintura, y con mi boca besé uno de sus pezones. La aureola era más negra aun, y comencé a chupara, que rico que estaba, con su olor a negra, le chupaba los senos, mientras olía su transpiración. Luego sin dejar de chuparla, bajé mis manos hacia su culo. Era tremendamente musculoso, durísimo, bien redondo, era como tocar dos enormes esferas de piedra.

Baje por sus pechos para besar su vientre, un vientre chato firme, musculoso, tenía unos abdominales tremendamente trabajados, traté de bajar más, intenté subir la minifalda, para chuparle la raja, pero no me dejó, tomo mis manos, me tomó de mi trasero, y me levantó en el aire, sus brazos eran también musculosos, y bien trabajados. Me dio otro

beso en la boca, con esa boca carnosa de las negras que me abarcaba mi pequeña boquita, y así en el aire me condujo hasta un sillón. Me hizo acostar sobre el, y me quitó la parte de abajo del bikini. Se agachó y hundió su boca en mi vagina, su lengua me penetró de inmediato, parecía un pene de dura que estaba, con su boca cubría toda mi vulva. Miré su cabeza y su boca negra tapar totalmente mi conchita y me sentí en éxtasis. Estiró sus manos y las colocó sobre mis diminutos pechos, los apretaba con pericia, sabía lo que hacía. Las manos eran grandes también, me abarcaban la totalidad de mis tetas y sobraba mano de todos lados, esas manos firmes y negras sobre mis blancos pechos.

Comenzó a mover la lengua mas profundo, apretaba mi clítoris con sus labios y luego hundía la lengua, y la sacaba y la pasaba por toda la rajita, y luego hurgaba sobre mis labios exteriores, para luego lamer los interiores, el clítoris otra vez y luego hundía la lengua profundo. Este movimiento armónico, rítmico, rutinario, hacía que mi placer aumentara más y más y más. Un ola de calor en todo mi cuerpo preanunciaba que venia mi orgasmo, ella lo percibió, y bajo sus grandes manos, las pasó por mi vientre y luego fueron a abrazar mi culo, apretó los dos cachetes, yo jadeaba y gemía de placer, el placer mas intenso que había sentido en mi corta vida sexual, ya al borde del orgasmo, llevó su mano derecha hacia el agujero de mi culito virgen y sin ningún tipo de lubricación introdujo un dedo bien adentro. Ohhhhh, grité de dolor, y al mismo tiempo de placer ya que en ese instante comencé a venirme. Ohhhhhh grite otra vez, estaba teniendo el orgasmo mas espectacular que hubiese soñado. Ohhhhhh, jadeando y exhausta, mareada por un placer que no conocía límites, trasportada a otro mundo, elevada en el tiempo y espacio. Ohhhhhh, en un último suspiro, hacia el éxtasis total.

Ella percibió que había terminado, se apartó de mí, se colocó el top, y se dirigió a la puerta del cuarto, yo me quedé inmóvil mirándola, se alejaba con su silueta negra, sus piernas y trasero firmes. Se dio vuelta antes de retirarse y me dijo:

Si querés más te va a costar 300 dólares, pensalo y llamame. Dejó una tarjeta sobre un mueble. Me tiró un beso y se fue.

Yo me quedé inmóvil en el sillón durante un tiempo considerable, no podía moverme, mis músculos estaban totalmente relajados. Repasaba una y otra vez la escena. Deseaba volver a estar con ella. Tenía que estar otra vez con ella, había sido una experiencia muy intensa, no podía terminar ahí, necesitaba estar otra vez, eso era en lo único que pensaba.

Mi primera experiencia lésbica. (parte II )

Estaba preguntándome como hacer para llamar a Claudia, la prostituta negra que había conocido por la tarde, ya que mi padre regresaría por la noche, en el momento en que el me llama desde San Pablo para comentarme que las cosas se habían complicado y se quedaría un día mas, es decir que volvería a la medianoche del día siguiente.

Bingo, pensé. Justo lo que necesitaba, tomé la tarjeta y llame, me atendió Claudia, cuando escucho mi voz, me dijo: hola bebe, deseas verme otra vez?. Bueno estaré contigo a eso de las 10 de la noche, antes imposible.

Eran las 6 de la tarde, por lo que tenía tiempo de ir a buscar el dinero a un cajero automático, bañarme y arreglarme.

Me bañe delicadamente, me rasure el coñito, me perfume, me puse una tanga que se me metía en el culo color blanca, medias hasta los muslos blancas, zapatos también blancos y un corpiño calado con puntillas blanco. También un camisón muy sexy blanco. La esperaba ansiosa, mi piel estaba roja de la calentura, deseaba tener a esa imponente negra conmigo otra vez, no podía de dejar de pensar en ella.

Pedí la cena en el cuarto, algo liviano, miré un poco de televisión mientras la aguardaba. Llegó exactamente 10.00 en punto. Abrí la puerta y la vi otra vez. Me parecía mas grande que lo que la recordaba, mas alta aun, estaba vestida de un color verde agua, era ropa muy fina, era una prostituta cara, por la ropa y por lo que cobraba sin dudas. Tenía medias sobre las rodillas y falda corta, un poco mas larga que la de la tarde, tenía un corsé ajustado que realzaba sus tetas, todo del mismo color verde cl

aro.

Entró decidida, cerró la puerta, me tomó fuerte de los hombros, y me dio un beso en la boca, un beso increíble, sabía besar bien, su lengua era mágica, entrelazaba la mía con la suya, y luego me succionaba, su boca era grande, sus labios carnosos. Luego del beso me apartó rudamente y me dijo, 300 dólares mi amor, esta vez debes pagarme. Fui a buscar mi cartera y con un temblor en las manos saque el dinero y se lo entregue. Lo guardó en su bolso.

Ahora mi amor, que es lo que quieres hacer?, me dijo Lo mismo que hoy, pero déjame probar tu conchita, le dije No mi amor, eso no, no creo que quieras eso, contestó Si, le dije, quiero ver tu conchita negrita, quiero chupar tus jugos, por favor, contesté resuelta.

Estas segura?, mira que puedes llevarte una sorpresa, me dijo dulcemente.

Por favor, quiero chuparte ahora, dale, insistí.

Bueno, me dijo, soy toda tuya, dijo, mientras tomaba mi cabeza y la dirigía en dirección a su sexo.

Me agache un poco, la tomé de los glúteos, un momento, cuando estuve arrodillada, levanté su falda, bajé su tanguita también color verde agua, y me encontré con algo que no esperaba. Un tremendo pene negro como el carbón, y grueso, que estaba creciendo mientras salía del aprieto en que se encontraba. Me quedé congelada mirándolo, era un travestí, ahora comprendía porque no quería que la chupe, ahora comprendía su tamaño, su musculatura, era un travestí hermoso. En un rápido movimiento se quito las bragas, la falda y el corsé. Solo quedó con las medias y los zapatos, era una mujer espléndida con un tremendo falo que seguía creciendo, estaba apuntando a mi, era como de 22 cm. y como de 5 cm. de grosor. En medio de su negrura se notaban las venas hinchadas.

Me tomó de la cabeza y me dirigió hace el, abrí la boca todo lo que pude, y trague con dificultad la mitad de ese tremendo instrumento, la verdad es que no me lo esperaba, pero lo chupe con gusto, comencé a succionar, mi cabeza llevaba el ritmo que el imponía, estaba delicioso, con una de mis manos tome un glúteo y con la otra los huevos. Me gustaba el contraste de su cuerpo.

Luego de un rato, me saca el pene de la boca, me levanta en brazos como a la tarde y me lleva nuevamente al sillón, me abrió las pierna s y apoyó su falo sobre mi rajita que estaba totalmente humedecida.

No por favor, no, es muy grande, me vas a matar, le dije en tono de súplica.

Vamos putita, que ya me pagaste, y yo nunca dejo a un cliente insatisfecho.

No, por favor, no voy a poder, no voy aaaaaaaaaaaa, ohhhhhhhh Me lo puso de un golpe hasta la mitad, fue un golpe tremendo, me sentía penetrada hasta las entrañas, mientras que veía un enorme tronco negro, largo y grueso aun fuera de mi cuerpo.

Ohhhhh, nooooooo, sacala, sacala que duele, atine a decir Y de otro empujón me lo metió todo. Estaba todo adentro, lo sentía hasta la garganta, pensé que me iba a desgarrar, que me iba a partir en dos. Yo le pedía que me lo sacara que me dolía, pero esto parecía darle mas ánimo para seguir adelante. Me penetraba sin compasión me miraba a los ojos, y como con una sonrisa burlona, me daba a entender que seguiría adelante.

Se quedó quieto un instante, yo sentía como mi conchita y su miembr o latían dentro de mi, el dolor estaba pasando, de a poco, pero pasaba, y un cosquilleo de placer iba en aumento, me sentía como estaqueada por ese tremendo falo, inmóvil sometida a esa gran fuerza física, frente a mi pequeño, frágil e indefenso cuerpo.

Cuando noto que ya no sufría, me tomó de los hombros, se apoyó sobre el sillón y comenzó a bombear. Con cada movimiento mi cuerpo se movía para atrás y para adelante, cada empuje era más y más fuerte, mi cabeza golpeaba por momentos el respaldo del sillón. Tenía una fuerza descomunal, con cada movimiento hacía que me bamboleara como un barrilete. Me daba y me daba y me daba. Yo ya estaba empezando a gozar. Me conmovía ver ese instrumento increíble salir y entrar hasta la mitad de mi pequeño cuerpo. Ni en mis fantasías había soñado con una pija de semejante magnitud.

Ohhhhhh ohhhhh ohhhhh Claudia, dame, dame, dámelo Si, putita, comete mi falo, es grande y duro, tu me lo pones duro Ohhhh ohhhhhh ohhhhh, Claudia me vas a matar, es muy grueso Ohhhh ohhhhhh ohhhhh, no aguanto mas, me corro, me corro Ohhhhh, ohhhhh me vengooooo, ohhhh

hh, me vengooooo

Me corrí como no imagine que pudiera uno venirse. En ese momento me sacó el pene de adentro, se paró frente a mí y comenzó a pajearse, ahora se notaba que era un hombre, y bien macho, bien rudo, siguió con su paja, cada vez mas fuerte, cada vez mas rápido, hasta que se detuvo, se acercó a mi cara, yo abrí la boca y Ahhhhhhh, ahhhhhhh, ahhhhhhh, ahhhhhhhh, ahhhhhhhh, ahhhhhhh

Primero un chorro caliente un mi boca, luego en mi mejilla izquierda, luego sobre las tetas, y el resto sobre mi vientre. Estada toda embebida en leche, un olor fuerte me invadió, era divino recibir todo su placer sobre mi cuerpo. Yo me quedé tendida sobre el sillón mojada por su semen. El se secó un poco con una toalla, se vistió rápidamente y me dijo:

Esta es la última del día, siempre trato de acabar al final, a veces lo hago también por la tarde, pero no más de dos por día. Si querés tener leche otra vez, te reservo el turno de mañana a las 2 de la tarde.

Me quedé mirándolo mientras se iba, no le contesté.

Antes de cerrar la puerta desde el pasillo, volvió a insistirme: Vengo directamente a las 2 mañana?

Sin contestarle, moví la cabeza en gesto afirmativo.

Bueno, si tengo ganas, talvez te rompa el culo, me dijo, casi sin mirarme y bajando el tono de voz.

Cerró la puerta y se fue.

Yo estaba como en el limbo, dudé si era cierta la última frase, no estaba segura si lo había escuchado o lo imaginé. Me fui a dormir de inmediato, tendría toda la mañana para decidir que hacer.

Mi primera experiencia lésbica. (parte III )

Me quedé dormida en el sillón luego que Claudio se retirara. Desperté tipo 9 de la mañana con el semen reseco sobre la piel. El olor seguía ahí. Me calentó esto. Fui a darme una ducha y mientras lo hacía pensé en sus últimas palabras, "si tengo ganas, talvez te rompa el culo". No estaba segura, si el lo había dicho o si yo lo había imaginado.

Como podía ser esto?, si lo había soñado, porque fue?, si el lo había dicho, tendría realmente intención de hacerlo?. Dios mío!!!!, ese tremendo falo en mi culito virgen!!!!, no era posible acaso ni si quiera imaginarlo!!!!!.

No va a entrar, voy a sufrir mucho, esto no va a tener nada de placentero. Que locura, yo que me había negado a darle mi culito a mi novio, con un pene normal, y ahora estaba pensando entregarme a esta bestia.

Es fácil la solución, lo llamo y le digo que suspendo la reunión, le digo que no venga. Ya esta, soluciono el tema, total ya lo pase muy bien, no había imaginado las experiencias que tuve ayer. Ya es suficiente, el resto es imposible.

Bajé a desayunar tranquilamente, estaba completa de placer, me sentía gratificada, me dolía un poco mi rajita, pero estaba satisfecha.

Terminé de desayunar y lo llamé, levantaron el auricular pero no contestaron, Claudio, dije, sos vos?, me cortaron. Esto me preocupó. Me fui a cambiar, me puse un traje de baño para ir a la playa y luego llame otra vez, en esta oportunidad nadie contestó. Que iba a hacer, iba a venir a las 2 de la tarde para romperme el culo, que locura. Pensé que le diría que no y listo, pero no estaba tan segura de tener éxito, cuando le dije que no por la vagina lo hizo igual, bueno, pero esto era otra cosa, no me tomaría por la fuerza por el culo, se arriesgaría a una denuncia.

Me fui a la playa pensando en esto, eran las 10,30 de la mañana, me recosté a tomar sol. Que momento de placer absoluto, mi cuerpo en éxtasis, un poco dolorida por la terrible follada, pero satisfecha y al sol de Río de Janeiro, esto era el paraíso.

Se me ocurrió en ese momento una idea muy buena, la de desaparecer a las 2 de la tarde del hotel!!!!!. Muy bueno, iría a dar un paseo a esa hora y no volvería hasta digamos las 5 o 6 de la tarde, para esa hora, Claudio ya se habría ido, imposible que me espere con su agenda tan apretada, incluso probablemente no me espere ni media hora, y ya para la noche vendría mi padre, y asunto terminado.

Descansé en la playa toda la mañana, a eso de las 12.00 almorcé allí mismo, la idea era volver al hotel a cambiarme para salir tipo 1 para el Pan de Azúcar y de ahí al shopping Barra. Eso me daría tiempo para llegar bien tarde.

Llegue al hotel a las 12.30, estaba un poco cansada, había comido u

n poco de mas y tomado una caipirinha, no estoy acostumbrada a tomar alcohol. Me duché y salí con mi bata del baño. Me acosté un rato con mi bata para secarme con la idea d e luego levantarme y cambiarme para salir.

De repente siento que suena el timbre del cuarto, miro el reloj, y eran las 2 de la tarde en punto, Me quede dormida!!!!!, era Claudio?, Dios mío!!!, vino a romperme el culo!!!!!, con ese tremendo monstruo!!!!! Que hacer!!!!! Sonó nuevamente el timbre, fui hasta la puerta con la bata puesta, abrí y efectivamente era el. Estaba divino, con su indumentaria habitual de prostituta esta vez en tonos coloridos, un top blanco, una falda blanca y medias y zapatos blancos.

Claudio, intente llamarte y no me contestaste!!, dije rápidamente Es que mi teléfono tuvo problemas Claudio, hay un error, yo no quiero hacerlo hoy, mejor andate, ya estuvo bien, suficiente para mi.

Vamos no te asustes, te va a gustar, vas a ver que me lo vas a agradecer.

No, basta, andate, discúlpame, quise avisarte.

Bueno, págame, vine hasta aquí y reserve turno para vos.

Fui a buscar la cartera, y le di 300 dólares.

No, mi amor, vine a romperte el culo, eso cuesta 500.

Yo no quiero que me hagas eso, nunca te dije que si.

Vamos, soy grande, te lo dije ayer, y ahora estas aquí esperando, no me digas que no querés, si no quisieras te hubieses ido.

Bueno, Claudio, aquí tienes 200 mas, ya estas pago, por favor andante.

Guardó el dinero en su bolso, me di vuelta, para servirme un vaso de agua esperando el sonido de la puerta, por el contrario, no escuche nada. Cuando me di vuelta nuevamente, vi a Claudio completamente desnudo, acariciándose su tremendo instrumento. Me quedé petrificada mirándolo.

Estás loco Claudio, ni lo sueñes.

Vamos putita, si vos querés tanto como yo que te desvirgue el culito.

No, andate, no quiero, ya te dije, no entendés? Estas aquí a la hora marcada, me pagas y querés que te crea que no queres hacerlo?, Jajajaja Andate o llamo a la guardia del hotel!!!!, dije gritando Ah, si que bueno, me va a gustar cuando le expliques a tu padre que un travestí te visitó tres veces en dos días.

Me quedé muda, era una trampa, no tenía salida, mientras tanto veía como se sobaba su polla que estaba a pleno. Parecía más grande que ayer.

Por favor Claudio, no quiero, me va a doler No insistas Paula, ya es tarde, se que te va a doler, pero luego me lo vas a agradecer.

Vamos al sillón, me dijo en forma entre autoritaria y paternal.

Yo agaché la cabeza y me dirigí al sillón. Me tomó de los hombros y me dio un beso en la boca, Dios mío, ese beso que solo el sabía dar, me relajó mucho sentir su lengua en mi boca. Me desató la bata y quedé desnuda. Me hizo poner en cuatro, apoyando mis brazos en el respaldo del sillón, me acarició los hombros, la cabeza, los brazos, las piernas, el vientre y finalmente mis glúteos, lo hacía lentamente, tomó mucho tiempo en relajar mi cuerpo, luego me tomó de las caderas y comenzó a chuparme mi coñito, que forma de chuparme, era un maestro, me hizo mojar de inmediato. Luego bajó hacia mi ano, me lamió en círculos, luego introdujo la lengua suavemente, yo ya estaba a mil de la calentura, como lograba ponerme así, pensé. Luego de una larga chupada, fue a buscar en su bolso un gel lubricante. Me untó abundante líquido en forma de círculos con los dedos, luego introdujo un dedo y lo movió dentro, no me dolía para nada, mas tarde introdujo otro dedo, los que separaba dentro para que me dilatara, lo hacía con gran maestría. Finalmente puso un tercer dedo que también separaba dentro, cada vez que ponía un dedo, untaba más y más lubricante. Una vez mas, unto más lubricante, sacó los tres dedos y los introdujo nuevamente, yo estaba muy dilatada y muy caliente, pero su falo era enorme, me preguntaba si era suficiente.

Mientras me daba los últimos masajes con los tres dedos, me dijo: Ahora voy a poner mi pene, despacio, yo voy a permanecer quieto, tu vas a moverte hacia atrás en la medida que veas que puedes, trata de hacer fuerza hacia fuera cuando entra, como si estuvieras evacuando, también respira hondo a medida que se introduce, eso ayuda a la relajación. Comprendido?

Sin contestar asentí con la cabeza.

Sacó los dedos, me tomo de las caderas y apoyó la cabeza de su pene en mi agujero, sentí como que había una tremenda diferencia de tamaño, pe

nsé que era imposible, el permaneció inmóvil con su pene solo apoyando, nos quedamos un rato así, luego sentí como mi agujero comenzaba a abrirse, y comencé a empujar hacia atrás, dolía un poco, entonces hice fuerza para afuera como el me indicó, y comencé a respirar hondo, y me fui mas atrás y comenzó a entrar, dolía, pero no era para tanto, la cabeza estaba por entrar, hice mas fuerza para afuera y respiré mas hondo me empujé hacia atrás y:

Ohhhhhhh, ohhhhhhhh, ohhhhhhh, grité como desahogo Entró hasta la mitad, increíble, en verdad dolía, dolía bastante, pero se podía soportar, yo respiraba fuerte, hondo, casi jadeaba, esto me calmaba, sentía el culo abierto, bien abierto. El permanecía inmóvil tal cual lo prometido, me quedé quieta un buen rato, hasta que decidí que podía ir por más, el dolor estaba cediendo. Comencé a hacer fuerza hacia fuera otra vez, y a empujar hacia atrás, pero no avanzaba mucho. Luego tomé coraje, apoyé mis hombros sobre el respaldo, con ambas manos separé mis glúteos, y le dije:

Vamos, haceme tuya de una vez, metelo todo, abrimelo por favor.

Claudio no dudó, me tomó fuerte de los hombros, y de un empujón me lo metió hasta la garganta.

Ohhhhhhhhhhh, Ohhhhhhhhh, Ohhhhhhh, di un grito ahogado.

Se quedó quieto un instante, comencé a jadear con más fuerza, y también hacía fuerza hacia fuera y también gemía de dolor. Poco a poco me fui relajando, Claudio permanecía inmóvil, estaba ensartada por semejante lanza, no podía moverme, poco a poco me fui acostumbrando a tamaña intromisión, hasta que le pedí que se moviera.

Tal cual había sucedido ayer, comenzó a moverse lentamente, cada empuje me hacía ver las estrellas, pero también me producía un placer indescriptible, con cada movimiento menos dolía y mas placer experimentaba. Los movimientos fueron cada vez mas y mas fuertes, ahora nuevamente golpeaba mi cabeza contra el sillón, si existía la sumisión, el sometimiento, la dominación entre dos personas, esto era el perfecto símbolo de ello.

Al cabo de unos minutos de empujes, jadeos, gemidos, comencé a experimentar un orgasmo, el lo percibió y llevó una mano a mi rajita, comenzó a tocarme con maestría, me pasaba el dedo, lo introducía, lo sacaba, presionaba mi clítoris, luego los labios, era un verdadero experto, mientras mi culo seguía siendo sometido a embates cada vez mas profundos e intensos hasta que:

Ohhhhhh, ohhhhhhhh, ohhhhhhh, Claudio, me vengooooooo Siiiii, putita, dame tus juguitos, dámelos Ohhhhhh, ohhhhh, me corrooooooooo Ohhhhhh, ohhhhhhh, yo también me corrooooooo Ohhhhhhh, ohhhhhhh, Claudio, ohhhhhhhh Ohhhhhh, putita, ya estoy, ya estoy, ohhhhhhh Acabamos juntos, no tengo palabras para explicarlo, sentí mis espasmos junto con sus chorros de leche dentro de mi cuerpo. Cuando sacó su tremenda verga, estaba aun tiesa, no podía creer haberme comido semejante ejemplar, estaba negra, dura y totalmente mojada. Me acosté sobre el sillón con las piernas para arriba, estaba dolorida, aun excitada, satisfecha más allá de lo imaginado. Me chorreaba semen hacia fuera de mi ano, puse las manos hacia atrás y traté de relajarme.

El se seco y se vistió, llegaba tarde a la otra cita, me preguntó si me había gustado, no tenía fuerzas para contestarle, me dijo que vendría mañana a la misma hora, le dije que lo olvidara, que mi padre llegaba esta noche. Ya no mas, Claudio, siempre te recordaré.

Se fue casi corriendo, adiós mi amor, siempre te recordaré me contestó.

Autor: Mpp

mpp1002 ( arroba ) yahoo.com.ar

¡Valoralo! ¿Qué te ha parecido?

0 votos
Votaciones Votación negativa

Escrito por Relatos co1461.ru

Ahora ya puedes tener tu perfil de usuario en Relatos Eróticos co1461.ru.

Puedes poner una descripción sobre tí y tus gustos, mostrar tu nombre, tu foto y tu correo públicamente para que otros usuarios de la web puedan ponerse en contacto contigo.

Un saludo, El Equipo de editores de co1461.ru

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *