Mi primera experiencia amarrado a la cama


amarrado cama

Actualmente comparto departamento con una tía que es soltera forever. Les cuento rápido que soy gay y, aunque realmente no lo parezco a simple vista, tengo rol pasivo y me gusta usar ropa interior ultra sexy. Tengo que confesar también que soy exhibicionista, me excita mucho ver como otros hombres se prenden al verme en ropa interior, además de que tengo la fantasía sexual de que me amarren fuerte, me cojan duro y me dejen atado a solas para desatarme yo solo.

Un lunes por la tarde (cerca de las 4 pm) llegué temprano de trabajar, me desvestí para ponerme ropa cómoda pero cuando me quité la ropa y vi lo sexy que se me veía un micro-bikini color amarillo que llevaba puesto me excité un poco y quise enseñar mis atributos por webcam, pero se me ocurrió la brillante idea de amarrarme a la cama y quise aprovechar que mi tía llega de trabajar hasta las 10 pm. Para ello, busqué en internet un tutorial para atarme yo solo a la cama y encontré uno que describía una manera muy sencilla y eficaz de hacerlo y pues seguí las instrucciones pese a que el mismo sitio web advertía no hacerlo sin la presencia de una persona de confianza.

Encendí mi computadora, conecté mi cámara web y accedí a un sitio web exclusivo de chicos gay que te conecta en vivo por video chat, de tipo uno a uno, con gente de todo el mundo para charlar o hacer lo que quieran, es decir, quería que los chicos de rol activo me vieran sometido a la cama en ropa interior para que disfrutaran de la escena y yo excitarme al ver cómo ellos se masturbaban.

Orienté la cámara a mi cama y me amarré quedando con las manos atadas por las muñecas, con ambos brazos estirados por atrás de mi cabeza, hacia la cabecera de la cama, separados uno a cada lado e hice lo mismo con mis pies, quedando atados por los tobillos, ambos separados uno a cada lado y completamente estirados. También me hice una mordaza con una venda para impactar aún más la escena y pues la página web comenzó a transmitirme. Lógicamente a unos hombres les gusta la escena y a otros no, pero la página brinda la posibilidad de que si no te gusta lo que ves simplemente aprietas el botón “siguiente” y te conecta con otra persona al azar.

Y así pasaron unos 5 minutos. Yo estaba excitadísimo porque sentía que de alguna manera estaba cumpliendo mi fantasía y además, mientras la mencionada página web corría como ruleta usuario tras usuario, hubo unos 3 o 4 hombres que se quedaron a verme unos minutos, excitados y masturbándose.

Fue aproximadamente 5 minutos después de iniciado mi show cuando me di cuenta de un error que cometí al amarrarme a mi cama. Y es que la clave de ese tipo de nudo era que, para poder desamarrarme, las cuerdas debían dejarme algo de juego en las manos y en los pies, pero mi error fue que dejé las cuerdas demasiado cortas, por lo que mis brazos y mis piernas quedaron demasiado estirados, entonces quedé sin nada de juego para maniobrar.

Me di cuenta de ese error porque de repente noté que los nudos me estaban apretando mucho, por lo que comencé a intentar desatarme pero simplemente ya no podía. En ese momento comencé a desesperarme e intensifiqué mis esfuerzos por soltarme pero eran inútiles y empecé a sentir muchísima desesperación, estrés y hasta pánico y por mi cabeza pasaron varias cosas. A pesar de que sabía que no me iba a quedar ahí amarrado para siempre porque mi tía regresaría a casa a las 10 de la noche, me daba muchísima vergüenza imaginar que cuando ella llegase me iba a encontrar en esa condición, semidesnudo y con una cámara web transmitiendo en vivo para un sitio gay. También me preocupaba que en primera instancia ella se espantara al pensar que sufrí un allanamiento y los ladrones me dejaron así, y aunque no iba a mentirle con ese cuento, el tener que dar explicaciones sobre mi conducta erótica me daba muchísima vergüenza.

Mientras pensaba todo eso yo estaba ya muy desesperado tratando de desatarme, incluso me olvide por un momento de la transmisión que estaba haciendo en vivo. Entre más intentaba desamarrarme más se apretaban los nudos. No sabía si gritar o llorar. Estaba ya muy agitado y sudando de todo el cuerpo por mis esfuerzos en vano por zafarme.

Después de unos minutos decidí tranquilizarme y esperar un poco a que se secara mi sudor, porque la humedad de mi piel impedía que las cuerdas se deslizaran fácilmente. Mientras tanto, al volver mi vista al monitor de la computadora vi un chico que estaba súper excitadísimo viendo mis intentos por desamarrarme mientras se masturbaba muy duro, e incluso hacia gemidos de excitación y me pedía de viva voz que le enseñara mi trasero, pero realmente yo no le hice mucho caso, porque en primer lugar no podía voltear para que viera mis nalgas y en segundo lugar lo único que quería era zafarme de esa situación a como diera lugar, no quería que mi tía me encontrara así.

Después de tranquilizarme me di cuenta de que el nudo de mi tobillo izquierdo estaba un poquito flojo y comencé a moverlo y tratar de zafar mi pie con la misma base de la cama. Fue cuando por fin logré soltar dicho pie. Ahí sentí un alivio muy grande. Ya suelto el pie izquierdo pude zafar mi pie derecho con ayuda del dedo pulgar de mi pie izquierdo. Y ya después, con ambos pies sueltos, por fin conseguí el juego que necesitaba para soltar mis muñecas y después de unos 5 minutos por fin me zafé. Fue un alivio muy grande, en total estuve cerca de 25 minutos tratando de desamarrarme. Y si me preguntan del chico que se estaba masturbando duro en la pantalla, pues seguía ahí, con sus gemidos.

Ese momento fue para mí algo traumático. Ya no quise saber más de la cámara web y la quité y apague el ordenador. Me vestí y recogí todo mi tiradero de cosas. A partir de ahí ya no me quedaron ganas de quedarme amarrado a solar (mi fantasía sexual) y la verdad siento que viví en carne propia la experiencia que viven las personas que realmente son asaltadas en sus casas o en sus trabajos y dejadas maniatadas por los ladrones, a diferencia de que ellas no tienen ninguna certeza de una tía que llegará a las 10 de la noche a rescatarlos.

Hoy ya pasaron dos meses de esa experiencia y ahora que lo recuerdo si me parece algo excitante y sobre todo me prendo cada que recuerdo al chico que se masturbaba y gemía fuerte de tanta excitación al verme desesperado tratando de desamarrarme.

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