Mi corneador estable


corneador estable

A las 16:00 en punto, llegaron nuestros amigos, salude a patricia, mi querida amiga desde hace más de 8 años, justo atrás venía Cristian su marido, nuestro amigo y mi corneador, desde hace 3 meses. Cristian de entrada me beso en la boca, una, dos, tres veces, me comí su lengua, imaginando que es su pene, lo deseo, lo espere todo el fin de semana. David por su parte se besó con Paty, y ella creó que igual venía con muchas ganas, Cristian se había estado guardando la última semana sin Sexo con ella. Cuando supe eso, me puse  mil, con ganas de sacar toda la leche de mi macho.

Luego de compartir unos tragos y conversar unos minutos, David me tomo de la cintura, y frente a su esposa  y me cornudo marido, nos besamos apasionadamente, mientras las manos de mi macho, recorrían mis piernas, acercándose peligrosamente a mi vagina. David, me voy a la habitación, ustedes nos alcanzan, dijo Cristian, nos pusimos de pie, el detrás mío, me abrazo fuerte de las caderas y puso su verga sobre mis glúteos, rápidamente pude darme cuenta que me darían un gran polvo, sentí su verga durísima, caliente, sobre mis calzas, camine sin despegarme de él, y menie mis caderas, para sentir más rico su pene y que él sintiera mi cuerpo queriendo ser penetrado, en esa dinámica subimos la escalera, mientras Cristian no paraba de decirme lo rico que tenía mi culo, y lo fuerte que me la metería, llegamos al segundo piso, me cogio fuerte por la espalda y me empujó su verga, te deseo mujer, me dijo con desesperación.  Pobre mi hombre estaba muy deseoso… abrazados entramos a la habitación, le pase bien el culo por su verga la sentía por completo, le coji sus manos y las llevé a mi vagina, el comenzó a tocarme, un poco desesperado, rápidamente metió una de sus manos en mis pantaletas y comenzó a masturbarme, directo sobre el clitoris, justo como David le había enseñado, yo me deje llevar, cerré mis ojos, abrí un poco las piernas, empuje mi cola a su verga y comencé a moverme en círculos sintiendo su ereccion y sus dedos, llegando cada vez más lejos.

Sin darme vuelta, desabroché su pantalón y baje pantalón y bóxer, cogi su pene completamente húmedo, comencé a masturbarlo lentamente, desde la cabeza hasta la base, se me llenó la mano de sus fluidos, y en un acto reflejo las llevé a mi boca, lamí  mis dedos, saborie sus jugos, moría de ganas de meterme su verga a  mi boca, y comer hasta su última gota, pero el me mantenía firme de las caderas, con sus dedos masturbando mi clitoris, y ahora con su verga completamente húmeda rosando mis glúteos, que sensación tan rica, tan caliente, me sentí su putita, esperando una buena embestida, “ entra Cristian, entra y culeame bien rico” le dije, entre besos y meneos de cadera, el me susurra en el oído, “no te preocupes corazón, que te la voy a meter por todos lados y te llenare de mi leche, se que estás con ganas, David no puede con una hembra como tu, con un culo como este y una conchita tan caliente como la tuya”, esas palabras realmente me enloquecieron, a pesar de que no eran ciertas, David es un verdadero alfa, pero sus palabras humillando a mi marido, y amenazándome que me culiaria como nunca, me llevaron a un estado de calentura que casi me dolía el cuerpo, quería una, dos, tres vergas, en mi boca, mi año, mi vagina, mis manos, me sentía completamente caliente. David, sintió mi deseo y me tumbo en la cama, levanté lentamente mi cola, y sentí su respiración, estaba a full al igual que la mía, me cogio los glúteos, me beso por sobre la pantaleta, me las corrió dejando mi húmeda vagina frente a el, me tumbo de boca sobre la cama.

Uuuui que rico culito, decía mientras Me iba montando. Cristian es más gordo que David, debe pesar unos 90 kilos, como pude levante la cola y me comenzó a rodar su verga por todos mis labios vaginales, buscando penetrarme, hasta que estuve tan mojada que de un empujón me metido la mitad de su vergota. Me saco un gemido, mezclado entre placer y dolor, me ardió la vagina pero quería más, “más adentro le dije” mientras empujaba mi culo ensartado en su verga. Segundo empujón y me tenia completamente ensartada. En esa posición, el tumbado sobre mi espalda con su verga, que no es muy larga pero si bien gruesa me estuvo penetrando bien rico. Paro solo cuando su esposa abrió la puerta.

P: inmensa escena que se están montando dijo pati con una sonrisa. Con razón este otro ni para de pensar en ti, si con ese culo que tienes.

Atras de ella venia david, quien se saboreó viendo la escena, su puta mujer cogiendo con su amigo de años.

David sin sacarme la verga, me coge de las caderas y me pone sobre el, me dejo completamente expuesta, mi vagina totalmente abierta, con la cabeza de su pene adentro, mis tetas empinadas, y crema chorreando de mi vagina. Me sentí un poco humillada, pero a la vez bien puta.

Paty,  comenzó a acercarse a nosotros, y comenzó rodando mis muslos, fue una sensación extraña, compartíamos maridos, nos veíamos coger, pero nunca habíamos pensado en cogernos nosotras, hasta esta oportunidad.

Lo qué pasó luego, se los dejo para el siguiente relato.

¡Valoralo! ¿Qué te ha parecido?

12 votos
Votaciones Votación negativa

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *