LA NOVIA DE MI AMIGO


Esta es una historia larga pero que se puede resumir en una cuantas paginas.

Sucedió, obviamente, en mi querida Facultad de Agronomía ( El Burdel), ya llevaba yo 3 años estudiando la carrera, cuando Christian, mi amigo, me había presentado a su nueva novia, Melfi, una muchacha que había entrado al Burdel un año antes y que la noche que se conocieron se habían hecho novios.

Ella era una muchachita de 19 años de edad, de 1,65 de estatura, delgada pero con un culito hermoso y un par de tetitas pequeñas pero bien redonditas. Hay que aclarar que en el momento en el que me presento yo no tuve ni el más mínimo interés hacia ella, en realidad no era mi tipo, lo nuestro pasó tiempo después.

Calculo que pasaron 3 años durante los cuales Melfi y yo llegamos a ser muy buenos amigos. Claro que ella sabia muy bien con quien se estaba metiendo, digo, el Burdel no era ya ningún secreto para ella.

En un principio, Christian nos tenia bastante desconfianza (mas a mi que a ella supongo), aunque yo le juraba y rejuraba que no quería nada con su novia y que no se preocupara. Sin embargo, al mismo tiempo que su desconfianza se desvanecia comenzaba a nacer en mi otro sentimiento hacia Melfi, el cual no era un sentimiento de amigo.

Y no era para menos, ella se había convertido de una flaca niñita en una mujer esbelta y hermosa con un cuerpo si bien era delgado no le podía envidiar las curvas a ningún otro.

Así y todo lo poco que me quedaba de moral en esos días era que no podía meterme con la chica de mi amigo, esa era una regla que no podía quebrar…. o si?.

La muchachita ya se me había metido en la cabeza, y yo no soy de los que abandona una idea así de fácil, y entonces me dedique a tratar de justificar el hecho de engañar a mi amigo con su novia. En primer lugar el no era ningún angelito, a mi me constaba que le pintaba en cuerno a Melfi cada vez que podía o quería, llegando incluso a tirarse a la propia hermana de Melfi una noche que la fue a buscar a su casa y ella no estaba, le atendio su hermana y el como digno representante de el Burdel no dejo escapar esa oportunidad.

Por su lado la vida social de Melfi tampoco era un tazon de leche, cuando me enteré por una de sus amigas que ella también había echado sus canas al aire con un par de muchachos de la Facultad fue cuando me decidi a tirarmela. Solo bastaba encontrar el momento adecuado.

Y como para justificarme no fui yo quien allanó el camino sino ellos dos.

Sucedió en una de tantas noches de fiesta, como siempre mis amigos y yo nos habiamos puesto a tomar desde la mañana, y ahora nos encontrábamos en la fiesta, yo bastante sobrio como era mi costumbre, ya que el alcohol no surtia mucho efecto en mi, como en los demas. Ya entrada la noche nos dimos cuenta que las chicas de nuestro grupo también se encontraban en el salón solo que al otro extremo.

Fue cuando reparé en ella. Melfi se encontraba en ese grupo y se veía mas linda que de costumbre, claro que bien pudo ser efecto del alcohol en mi sistema, pero yo la veía así, y ganas no me faltaban para ir donde estaba ella y sacarla a bailar para empezar mi cacería. Lamentablemente no fui el único que se dio cuenta de su presencia, mi buen amigo Christian también la había visto y, entre lo borracho que estaba y la forma en que vestia ella se le despertaron los celos.

Se acercó a donde se encontraba su novia y la sacó casi a empujones de la fiesta, dejándonos un tanto sorprendidos por la maniobra.

Al poco rato salí para ir al baño, y me los encontré discutiendo en el patio del local justo en camino hacia el baño de hombres, por lo que me vi obligado a pasar junto a ellos, al ir no hobo mucho problema, pero cuando me disponia a regresar a la pista de baile ella me llamó para que hablara con Christian:

– Oye Pablo dile a tu amigo que quiero quedarme un rato mas en la fiesta – me rogó.

– En este tipo de fiestas? – me interrumpio Christian – este no es lugar para una chica.

– Pero no estaba haciendo nada mas que bailar – contestó Melfi.

– Me parece que no tengo que intervenir – les dije yo – así que si me necesitan estoy adentro-

– Oye que clase de amigo eres? – me preguntó ella.

– Bueno, entonces tengo una idea – propuse – dejala quedarse y si quiere bailar pues yo bailo con ella.

– Está bien – cedio al fin – pero por favor cuidala porque yo ya estoy nuy mareado.

Claro qu

e te la voy a cuidar – pensé – tu no sabes como.

Dicho y hecho me puse a bailar con Melfi, nunca antes lo había hecho, y vaya que bailaba bien la muchacha, se movia de una manera bastante incitante, que no permitia que apartara la vista de ella a no ser para ver a Christian. Por supuesto cada vez que lo veía, a las claras se notaba que ya no estaba en condiciones ni siquiera para vigilar a su novia.

Por desgracia para mi en cuanto comenzó a tocar una música suave, con la cual yo pretendia acercar a mi querida amiguita hacia mi, sentí que me tomaban del hombro. Era Christian que había salido de su niebla y quería bailar con su novia, así que tuve que hacerme a un lado y dejarle el espacio a él.

Luego de bastante tiempo de estarme ahogándome la rabia en alcohol, nos fuimos a bailar con otras chicas, con la que yo estaba era un muchachita de primer año, la cual no estaba nada mal, así que decidi sacarme la decepcion con ella apenas se me presentara la oportunidad.

Ya después del baile llevamos a las chicas a nuestra mesa, cuando llegó el hermano de la chica con la que estaba, para llevársela a su casa. No lo podía creer era demasiada mala suerte para una sola noche, así que decidí irme a mi casa a dormir para que se acabara esa maldita noche.

Cuando salía de la fiesta me cruce con Christian que venia de la calle, estaba tan mareado que ni siquiera me reconoció, además que me fije que no estaba con Melfi, por lo que pense que la había llevado a su casa, que quedaba algo cerca.

Pensaba en eso y de pronto al salir de la fiesta en la puerta me encontré con Melfi. De lejos se podía notar que había estado llorando talvez por una discusión con su novio.

Ella estaba demasiado alterada para mandarla en un taxi ella sola así que galantemente me ofrecí a acompañarla, pero ella me pidió que por favor la llevara caminando.

Su casa quedaba técnicamente a solo tres calles de donde se realizaba la fiesta, pero ya que en medio estaba la estación de trenes, la distancia se triplicaba al tener que rodear dicha estación.

En un principio ibamos separados, pero por el frio que hacia esa noche, tuve primero que prestarle mi saco, y luego le pase el brazo por los hombros a pedido suyo. Yo me encontraba bastante a gusto teniendo ese hermoso cuerpecito entre mis brazos, por lo que mi verga empezó a despertar.

Una vez que llegamos a su casa me invitó a pasar, a lo cual yo me negué alegando que a sus papás no les gustaria que metiera a alguien a su casa tan de madrugada .

– No te preocupes – me tranquilizó- ni mis papas ni mis hermanos están en casa.

– En ese caso te puedo aceptar un cafecito – respondí. Claro que en esas circunstancias un café era lo ultimo que quería.

Entramos a su cocina donde ella preparó el café. Nos pasamos a la sala donde ella me comenzó a contarme que su relación con Christian no era lo que había sido en un principio. Su conversación se hizo mas y mas intima:

– No soy virgen sabes? – me dijo un poco triste – y no solo eso, soy una mujer a la que le gusta el sexo.

– Pero? – pregunte a mi vez.

– Christian no me lo da – continuo – lo hacemos a cuentagotas. Pero te mentiria si te dijera que recuerdo la ultima vez que tuve un orgasmo.

– Pues en realidad no entiendo a Christian – le dije – eres una mujer muy linda y sexy, yo te haria el amor cada vez que pudiera.

– Hablas en serio o solo por hablar – dijo sin sorprenderse de mis palabras.

– Por supuesto que es en serio Me cogió de la mano y me llevó a su habitacion, nossentamos en la cama y nos pusimos a besarnos, al poco ya estabamos tumbadossobre la cama:

– Espera Pablo – dijo separandose.

– Que pasa?- yo ya me temia que se fuera para atrás.

– Aun estoy enamorada de tu amigo – mi temor crecia – pero…. Quiero hacertelo.

– Yo tambien lo quiero – respondi – pero me gustas mucho y me moria de ganas de estar contigo

– Quiero hacerlo!!! – estas palabras no se me olvidaran en la vida

– Tranquila todo va a ir bien

– Sabes que no lo he hechocon otro que no sea Christian – dijo desabrochandose la camisa

– Ya lo se Nos tumbamos sobre la cama besandonos, metí la mano entre su camisa, fue laprimera vez que acaricie sus tetas, eran preciosas, tiré del sujetador hacia arriba, pero ella al final se lo quitó, la quité la camisa, se quedó desnuda de cintura para arriba, yo tambien me quité la camiseta y me qu

edé desnudo, le desabroché el pantalon, me temblaban las manos, despues las metí por su culito todavia con el pantalon puesto, vaya culo suave, no me cansaria nunca de tocarselo, ella me desabrochó mi pantalon tambien estaba muy nerviosa, yo tenia la verga a punto de reventar, yo mismo me lo bajé para abajo con mis boxers y me quedé desnudo entero, ella hizo lo mismo, tenia el coñito con pelo solo por el centro, sequedó mirando mi verga.

– Te gusta?

– Nunca habia visto una tan grande

– Puedes tocarla Estiró la mano temblorosa, con sus anillos de oro y sus dos pulseras y me cogió la polla

– Esta dura y muy caliente.

– Te la imaginabas asi?

– No se, si mas o menos Me lancé a besar sus tetas, si bien no eran muy grandes estaban bien firmes y deliciosas ademas, se las estuve chupando 10 minutos por lo menos, fui bajando hasta su ombliguito y cuando iba a llegar al coño me frenó:

– No para, no quiero que hagas eso.

– Porque?

– No, que me da vergüenza.

– Es lo mas normal del mundo tranquilizate.

Yo empecé a pellizcar sus pezones y ella gemía de placer, aprovechando su exitacion comencé a bajar mi mano por su vientre, ella se quedo paralizada, hasta que llegue a su conchita que estaba muy mojada, le toque su clítoris y estaba muy parado y lo empecé a masajear circularmente y ella empezó a moverse, le metí un dedo en su concha y ella gimió con fuerza y empezó a buscar mi polla, ninguno de los dos decía una ya una sola palabra, yo me acomode mejor y entonces empezó a hacerme la paja y yo le metí otro dedo y los moví con mas rapidez, Melfi gemía y yo también entones me levante un poco y le empecé a chupar las tetas, (las tenia deliciosas, sus pezones ataban muy grandes y duros al igual que sus senos) los chupe y mordí, uno tras el otro. Después de unos minutos empecé a bajar lamiéndola por su abdomen, pasando por su ombliguito y llegue a su coño empecé a lamer por los lados de su concha para que se excitara mas, su concha emanaba un olor a sexo que me enloquecía y decidí meter mi lengua en su elixir de pasión, se retorció y gimió :

– Huuummm…, que ricooo Le pase mi lengua por la entrada y chupe sus deliciosos jugos, seguidamente subí mi lengua hasta su clítoris y se lo empecé a chupar y mover mi lengua con rapidez, ella me tomo la cabeza y me hundió contra su vulva y en ese momento tuvo un gran orgasmo, le metí un dedo en la concha, (yo me exitaba mas sabiendo que ella estaba gozando con todo lo que le estaba haciendo), de un momento a otro se levanto

– Me enseñas a hacer un 69? – me pregunto con su carita lujuriosa.

– Con una condicion – respondí

– La que quieras.

– Que solo lo hagas conmigo.

– Ay papacito te lo juro por lo mas sagrado – respondio ansiosa

– La acomode fácilmente, puse su vagina en mi cara y ella empezó a darme una mamada inolvidable, me chupaba los huevos y pasaba su lengua por mi ano, lo cual me excito muchísimo y me dio la idea de hacerle lo mismo a ella, subí un poco mi cara y encontré ese agujerito delicioso le pase mi lengua por su anito y ella gimió e hizo un movimiento hacia tras como diciendo meteme la lengua, lo cual hice, entonces, ella paro de chupármela y me copio la cabeza y la hundió en su gran culito.

– Crees que mi culo es hermoso – me pregunto parando su mamada.

– Media facultad daria la vida por ver lo que estoy viendo yo ahora, así que por tocarlo ni te digo – dije amasando sus gluteos

– Estoy orgullosa de mi culo – dijo moviendolo.

– Has traido condones? – me dijo.

– Claro, aunque no estaba seguro de que los fuera a usar – esa ni yo me la crei.

– Alguna vez tenia que ser la primera Me ayudó a ponerme el condón, yo sujeté la puntita del condon y ella lo fue desenvolviendo a lo largo de todo el tronco, tenia la polla a punto de reventar, me puse sobre ella en la tipica postura del misionero, frotando un poco mi polla contra su coño, queria que lo deseara

– Quieres que la meta ya?

– Ahhh si, despacio, despacio Bajé mi mano y la puse a la entrada de su coño, fui empujando poco a poco, estaba estrechito pero muy humedo, entró un poco la cabeza.

– Aahhhhh, despacio, despacio, que duele!!!

– Tranquila, tranquila – dije besandola en el cuello.

– Ahhhh,

empuja un poco mas, ahhhh, ya ha entrado un poco mas, ahhh .Siii, ahhh, despacito, despacito.

– Sshhhh tranquila, que va entrando entera, aguanta cariño.

Ella me sujetaba de mis caderas y miraba hacia abajo intentando ver como entraba mi polla, poco a poco estuvo toda dentro con mis cojones golpeando sobre su coñazo.

– Aahhhhh, está toda dentro – le dije.

– Ssiiiii, ahhhhh, que rico, me duele un poco pero está muy bien, muevete así, ahhhh despacito.

Y yo la iba embistiendo muy despacio, sacando y metiendo mi polla muy lentamente, mi miembro es bastante grande y no queria lastimarla, sino darle todo el placer que esa mujer pedia a gritos.

– Aahhhhh, me duele, un poco, maaaaas siiiii, ahhhhhh suave.

– Ssiiiiiiii ahhhhhhhh tomaaaaa, despacio Yo cada vez la follaba mas deprisa, ella gemia mas alto.

– Aahhhhhhh ahhhhhhhh ahhhhhhh Pablo, despacio, ahhhhhhhh me duele

– Ssiiiiiiiiiii tranquila cariño, toma toma ahhhhhhhhhh ahhhhhhhhhhhhhh ahhhhh suave, suave, ahhhhhhhh

– Asi despacito papacito ahhhhhhh – dijo poniendo las manos en mi culo

– Aahhhhhhhh te gusta, te gusta?

– Aahhhhhhh siiiiiiiii siiiiiiiiiiiiiiii, maaaaaas despacio por favor Cada gemido suyo aumentaba mi exitacion, la miraba y su cara era una mezcla de placer y de dolor, se mordia el labio inferior, jadeaba como una zorra, mis cojones golpeaban con toda la fuerza que podia en su coño

– Aahhhhhhhhhhh Pabloooooooo ahhhhhhhh siiiiiiiiiii

– Que buena estaaaaaaas Melfiiiiiiiiiiii asiiiiiiiiii te voy a follarrrrrrr bien follada

– Sigueeeeeee, sigue

– Me voy a correr Melfi, ahhhhhhh

– Siiiiiii corréte, correte en mi coñito cariño

– AHHHHHHHHHHH ME CORROOOOOOOOO SS IIIIIIIIIIII DIOOOOOOOSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS

– Asiiiiiiiiiiii vamosssss vamosssssssssss, ahhhhhhhhh que bien Pablo, tranquilo cariño Me quedé jadeando encima de ella, casi se me caia la baba, vaya cacho de corrida, saqué mi polla pringosa de su coño, tenia un poco de sangre el preservativo, despues nos quedamos abrazados sin decir nada, no hacia falta. Nos pusimos a acariciarnos y a hablar dee por que no lo habiamos hecho antes, mientras ella hablaba yo me dedicaba a chuparle ese hermoso par de tetitas, con lo que nos exitamos de nuevo.

– Quieres que te sigas enseñando – le pregunté

– Por supuesto, papacito.

La puse a cuatro patas en la cama empecé metiendo un dedo para que su culo se fuera abriendo, continuación le metí dos y cuando el culo ya estaba algo dilatado, yo incruste mi glande en ese agujero, por un momento se quiso echar a atrás pero ya era demasiado tarde puesto que yo no estaba dispuesto a parar en ese momento.

– Despacio que duele – no paraba de decir.

Yo obviamente obedeci, por suerte mi verga estaba bien lubricada por lo que entraba fácilmente. Después de un buen rato comencé con el mete saca y ella se empezó a mover maravillosamente pasaron por mi cuerpo toda clase placeres. Después de un rato de que su dolor se convirtiera en puro placer mi pene estaba que no podía mas y se lo comunique a ella quien no tuvo ningún inconveniente en darse la vuelta y pajearme hasta que me corrí en su hermosa cara.

Cuando me fui de su casa ya daban las 8:30 de la mañana asi que apenas tuve tiempo de irme a mi casa lavarme y salir hacia la facultad, donde la encontre al mediodia. Alli hablamos de lo que habia ocurrido, ninguno de los dos se arrepentia de eso, es mas, ambos deseabamos repetirlo.

Y lo hicimos, durante varios años Melfi fue la mejor amante que tuve, incluso después de haber terminado su relacion con Christian, tratamos de iniciar una nosotros pero lo nuestro no era asi. Ella se casó con un tipo bien parecido, responsable y trabajador (según lo ella me contó), yo la segui visitando en las noches durante un par de años mas, hasta que me fui a otra ciudad a trabajar. Eso es todo lo que les puedo decir por ahora, pero recuerden: EL SEXO ES SUCIO, PERO SOLO CUANDO ESTA BIEN HECHO

Autor: elperrofurioso

elperrofurioso ( arroba ) yahoo.com

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