Fiesta transexual en Veracruz


Fiesta en Veracruz, México

Les quiero contar que hace muy poco tiempo tuve contacto con una amiga mía muy querida que se llama Ana Lilia. Es una chica muy caliente y que hasta ahora no la he podido ver vestida de niña, sino que la he visto de hombre. Ellas es chaparrita, pues ha de medir como 1.63 m. y aunque nuestra relación sólo ha sido de enviarnos correos calientes con videos, diciéndonos lo que nos gustaría hacernos y una sola vez nos vimos para comer juntas y me di cuenta que puede ser una mujer muy atractiva.

El día que nos vimos, al salir del restaurante, subimos al elevador y como estábamos solas, pues ella me quiso enseñar una tanguita que llevaba puesta y yo aproveché para acariciar su clítoris (verguita), que con sólo sentir mi mano se puso tiesa. Esta es toda la relación física que hemos tenido y ha sido suficiente para no alejarnos y estar siempre con ganas de hacer lo que no hemos podido.

Existe un inconveniente. Ana Lilia es una chica 100% pasiva y lo que ella en realidad quiere es que yo haga el rol de hombre todo el tiempo y yo no he encontrado la manera de decirle que yo también soy una niña (aunque no me he vestido) y que lo que necesitamos es estar juntas, acariciarnos y hacer todo lo que ambas queremos entre nosotras, pero que tenemos que invitar a un tercero que desee tomarnos y hacernos sus mujeres, pues yo tengo mucha dificultad para tener erecciones, pero tal vez, mientras veo como se cogen a Ana Lilia o mientras me están cogiendo a mí, pudiera tener una buena erección y cumplirle a Ana Lilia su deseo de meterle la verga por su culito y hacerla mi mujer.

Todo se debe a que cuando nos conocimos por internet, yo todavía podía tener erecciones y podía hacer el papel de hombre, aunque mi mejor rol ya era el de niña. Como lo que nos escribimos es tan caliente, nunca quise decirle la verdad, para no perder la oportunidad de conocerla y ahora que la conozco, no quiero perder la oportunidad de tenerla en la cama, pero como lesbianas y con terceras personas que nos hagan sus mujeres. Al menos un tercero debe ser hombre, porque Ana Lilia solamente coge con hombres.

Sin embargo, en la última carta que le escribí, le dejé ver que me gusta ser niña y tal vez la he perdido, porque no me ha contestado. Ese es parte del precio de ser mujer y créanme que es un precio alto, pero tiene sus recompensas. Aquí les entrego la carta que le escribí a Ana Lilia, para que me den su opinión sobre si he sido suficientemente explícita o pueda ser que le queden dudas de mi feminidad. Les platico que ya alguna vez le comenté a Ana Lilia de Sofi (mi nombre femenino) y no le pareció mucho, pero no dejó de escribirme. Aquí va la carta:

Querida Ana Lilia:

¿Sabes? Ahora estoy más lejos que nunca. Me mandaron a Europa y estoy acá solo y con un frío tremendo.

Vine a una visita rápida en diciembre y luego volví a México para preparar mis cosas y venir a radicar a Europa por mucho tiempo. La estancia será hasta mediados de 2015. Sin embargo podré visitar México algunas veces. Desde luego espero que en alguna visita a México se pueda dar finalmente nuestro encuentro y disfrutar de tu íntima compañía.

Si estando en México ha sido muy largo poder estar juntos, ahora se complica un poco más, pero no dejemos de pensar que es posible. Me gustas mucho y pareciera que entre más deseo tiene uno de alguien, más se complica. Pero así es el trabajo, siempre difícil y nunca eres dueño de tu tiempo. Por eso te independizaste y veo que hiciste muy bien. ¿Cómo te va en el trabajo? ¿Todo está bien? Espero que sí y que estés muy contenta.

Fíjate que poco antes de que me contrataran para este trabajo, cuando estaba en Veracruz, conocí a un grupo de amigos que se juntan los martes para jugar dominó y poker. Yo fui invitado e iba casi todos los martes a jugar y siempre era en casa de Daniel. Pero un martes no hubo jugada y a mí no me avisaron, por lo que llegué a casa de Daniel como de costumbre. Él se sorprendió mucho al verme y me pasó a su casa, para explicarme que ese día no había jugada. Estábamos despidiéndonos cuando sonó el timbre y eran dos chavos vestidos de mujer, que se veían muy hermosas. De inmediato me acordé de ti…

Daniel no supo cómo reaccionar, pero yo lo hice más fácil, pues me presenté con ellas y les hice sentir bien, pues les dije que se veían muy guapas y que estaban bien buenas. Una de ellas en lo particular estaba realmente bonita y se veía muy bien. Chaparrita, blanca, de cabello obscuro, con unas piernas muy bien torneadas, sus nalgas muy paraditas y sus senos prominentes. Además estaba muy bien maquillada y su boca era muy sexy. Como Daniel no reaccionaba, entonces les dije que ya me iba, pero ellas le dijeron a Daniel algo así como: «oye Dani, si ya se dio cuenta de todo y no se espantó, mejor que se quede y así ya somos cuatro y hacemos algo diferente. Vete a cambiar, mientras platicamos con tu amigo (o sea yo, que siempre estoy vestida de niño)».

Entonces Daniel me dijo que si quería podía quedarme, qué no había habido jugada hoy, porque de vez en cuando lo visitaban sus amigas y la jugada se cancelaba, que él sentía mucho que no me hubieran avisado, pero que me pedía que no dijera nada de esto. Entonces yo le dije que no diría nada, si él no decía nada de lo que ahí sucediera. Daniel entendió de inmediato, se tranquilizó y yo me quedé platicando con Vanessa (la chaparrita) y con Rebeca, mucho más alta, como de 1.85 delgada, no de mal ver, muy sexy en sus movimientos y muy pero muy descarada, directa y caliente. Vanessa era más tranquila (no recatada), complaciente y platicadora. Rebeca de inmediato quería manosear, sentarse en mis piernas, etc. Vanessa era más como que primero la mano, luego se acercaba un poco, pero sin un descaro absoluto.

Como a la media hora bajó Daniel ya vestida como Carina y la verdad ¡WOW! qué cambio. Carina es muy alta también, como unos 3 centímetros más que Rebeca (cerca del 1.90), se veía muy bien y muy atractiva. Con una minifalda muy cortita y con ganas de enseñar. Tanto así que sus amigas le dijeron: «oye Carina, qué guapa te has puesto hoy, ¿a quién quieres impresionar?» Entonces Carina se sentó junto a mí y dijo: quiero que nuestro nuevo amigo se sienta muy bien con nosotras.

Pero luego Rebeca tuvo una idea. Oigan, les dijo, no le hemos preguntado a este muchachón (yo) si es que quiere también convertirse en una linda chica. Tal vez él tenga una fantasía o quiera vestirse o ya se ha vestido antes y quiere repetirlo. Vean que no se ha puesto ni nervioso ni nada, sino que ha tomado esto con mucha naturalidad, para alguien que nunca ha tenido una aventura de este tipo. Entonces Carina me dijo, de verdad, si quieres, tengo ropita que te quedaría muy bien y nos vestimos todas. Yo de inmediato pensé para mis adentros “Bendita idea la de Rebeca, pensé que nadie diría eso y yo muriéndome de ganas por vestirme de mujer y tratar de sacar toda la feminidad que llevo dentro de mí”.

Para no ser tan obvia, dudé por un momento, pero si te acuerdas ya te había comentado que una [email protected] ya me había vestido una vez y que me había puesto Sofi. Yo me acordé muy bien de lo bonito que se siente estar vestida de niñ y sentirse mujer. Además me acordé de lo que me mandaste por correo, que sentirse mujer es padrísimo y que tú lo gozas mucho. Entonces sin esperar una respuesta mía, me tomaron entre las tres, me llevaron a una recámara y ahí entre todas ellas, me vistieron, me maquillaron y me dejaron hecha una [email protected]

Primero me desnudaron completamente y me fueron vistiendo. Un bra negro con implantes bastante grandes, una tanguita negra también con su respectivo liguero, medias (no pantimedias) de color negro también con estampados y sujetadas con el liguero. La blusa era de color beige cruzada al frente, para dejar ver un poco el pecho y una minifalda blanca que con dificultad cubría el liguero que sujetaba las medias. Carina me maquilló y me prestó una peluca de cabello largo obscuro bastante bonita. Lo más difícil de todo fue el asunto de usar zapatos con tacón alto, pero si no los usas: ¿Qué clase de puta eres? Con trabajos pude dar algunos pasos, pero si se quiere, todo es posible. Cuando me vi en el espejo, la verdad no era tan desagradable a la vista, pero sí como que me veía muy puta. Y como no estaba depilada, pues peor. Pero ellas dijeron que me veía muy bien y que estaba preciosa y lista para la fiesta

Tomamos varias copas, platicamos mucho y como era de esperarse, comenzaron a bailar primero Vanessa con Carina y yo me quedé platicando con Rebeca, que sin más me metía la mano por debajo de la falda y acariciaba mi culito y mi verga. Me di cuenta que usar falda es en verdad complicado, pues si bien todas sabíamos que teníamos verga, al mismo tiempo, como que queríamos ocultarla y que no se notara, pues en ese momento éramos [email protected] y hay que aprender a sentarse, a cerrar las piernas, a cruzarlas con delicadeza, etc. ¡Qué complicado! Y con Rebeca queriendo tocar todo el tiempo, pues se complicaba más.

Carina notó que Rebeca como que estaba muy lanzada y fue a sentarse entre [email protected] y Vanessa entonces sacó a bailar a Rebeca. Luego Carina se volvió a bailar, pero esta vez con Rebeca y comenzaron los besos y las caricias. Entonces Vanessa de una manera mucha más discreta pero con decisión, se acercó y nos besamos, nos besamos mucho y entonces ella comenzó a tocarme y me dejé y me sentí como ligada, yo no estaba buscando ligar, sino que Vanessa me estaba ligando a mí y me sentí muy bien y me sentí deseada y eso sí que es padre. Sentirse [email protected] y como si tú tomaras la decisión de si aceptas o no y depende de ti y no de la chica con la que estás. Otra vez ¡WOW! eso es magnífico y único

Poco a poco las prendas fueron sobrando y el ambiente era cada vez más caliente. Pero según supe después, había algo diferente y eso diferente era yo. Todas querían tener a la nueva [email protected], todas querían ser la primera en tenerme, en besarme, en cogerme. Me convertí en la reina de la fiesta y eso también es maravilloso, pues nunca me había sentido tan [email protected] y lo disfruté, lo gocé mucho y finalmente fui selectiva. Pues una vez que todas estábamos solamente en ropa interior con tanguitas transparentes de encaje, yo ya sabía que verga quería primero para no ser [email protected], que verga quería en mi boca, para tragarla completa, que boca era más rica al besar, que cuerpo era más acariciable, en fin, podía darme el lujo de escoger y así lo hice.

Primero tomé la verga de Carina y la he mamado, mientras acariciaba la de Vanessa, que a su vez mamaba la de Rebeca y Rebeca me acariciaba las nalgas y metía sus dedos por mi raja y tocaba mi culito y metía un poco el dedo. Así estuvimos un buen rato, pero luego Vanessa dijo: hagamos una rueda y todas no tendimos en el piso. Yo seguí mamando la verga de Carina, quien a su vez mamaba la de Rebeca, ésta la de Vanessa y Vanessa me mamaba a mí, luego fue al revés, yo mamaba la de Vanessa y ésta la de Rebeca, que mamaba a Carina y Carina a mí y estando en esta posición, sin pensarlo mucho la rueda se fue cerrando y en un momento ya estábamos chupando nuestros culitos en vez de nuestras vergas y luego lo hacíamos combinado.

Pero llegó el momento y Vanessa se incorporó un poco y comenzó a dilatarme con vigor el culito y metía primero un dedo, luego dos y luego tres. Entonces las otras dos [email protected] se fueron acercando a ver lo que hacía Vanessa y todas estaban muy interesadas en la dilatación de mi culito, pero yo quería que la primera en entrar fuera Rebeca, porque su verga era larga, pero no tan gruesa y como el grosor es lo que más me duele al inicio de la penetración, entonces yo quería que Rebeca fuera la primera en entrar. Pero la única persona que tenía eso en mente era yo, pues entre ellas, todas querían ser la primera en disfrutar del nuevo culito y todas estaban con verga en mano, esperando a que yo estuviera preparada para tal acontecimiento. Créeme que era todo un ritual, Vanessa dedeándome con una mano y con la otra preparando su verga, Rebeca me veía el culo con ojos desorbitados y con un deseo inmenso de tenerme y Carina también se la jalaba para estar preparada y abría la boca y se mojaba los labios de placer. La escena era cachondísima y la reina era yo. ¡Qué emoción! Me sentía hasta bonita y atractiva. En ese momento no me acordaba que no estaba depilada, que no soy hermosa, que no tengo nalgas y están caídas, en fin, era yo hermosa y codiciada en ese momento único. ¡Qué placer! y eso que todavía no me penetraba ninguna de ellas.

Finalmente cuando Vanessa lo consideró prudente, hizo una especie de ademán con la cabeza, abrió mis nalgas con ambas manos, Carina untó una buena cantidad de crema o algo así en mi culito y Vanessa perfiló su gruesa verga hacia mí. Entonces yo ni tarda ni perezosa, que me volteo y comencé a darle una mamada, para evitar la penetración de la mejor verga y al hacer este movimiento, mi culo quedó (como yo quería) en dirección a la verga de Rebeca, que había sido la seleccionada por mí para que fuera la primera en entrar y así lo hizo. Mientras yo mamaba la verga de Vanessa, Rebeca abrió mis nalgas, recargó la punta de su mástil en mi hoyito y empujó y me penetró despacio, sin herirme, sin mucho esfuerzo, pues Vanessa había hecho un gran trabajo de dilatación y el dolor fue poco y el grito mío fue ahogado por la verga de Vanessa en mi boca. Una vez adentro, me di cuenta que Rebeca sabía muy bien lo que hacía. Entró solamente la cabeza y se detuvo y abría y cerraba mis nalgas y con un dedo ensalivado, se ayudó para lubricarme más.

Luego fue entrando hasta que la metió toda. Su verga era larga creo que más de 21 cm. (que es lo que mide la mía) pero delgada como manguerita, su erección era completa y la verga totalmente recta y la metió toda. Luego me tomó de los hombros y comenzó un mete saca lento, pero constante y fue aumentando la velocidad. Mientras tanto, Carina ya se había acercado a mi boca y yo mamaba alternadamente las vergas de Vanessa y Carina. El placer era enorme. No cabe duda que un buen trabajo de dilatación te hace sentir delicioso desde el primer momento y gozar con cada embestida y cada gemido. Conforme iba sintiendo yo más rico, me saqué las vergas de la boca y gemí, gemí mucho y le pedía a Rebeca más y más rápido. Era yo una puta en celo recibiendo su trofeo. Mientras Vanessa y Carina iniciaron un 69 que me calentaba aún más y mamaban sus vergas y lamían sus culos y luego se besaban y volvían a comenzar. Entonces comencé a sentir como que la verga de Rebeca crecía dentro de mí y me salí, para evitar que se viniera y ella reclamó un poco pero entendió y nos acercamos a las otras dos.

Es muy raro, pero me acababan de sacar la verga del culo y ya la extrañaba, entonces lo que hice fue separar un poco a Carina para ponerla de espaldas en la alfombra y me senté en su verga viéndola a la cara. La verga de Carina es más gruesa y pareciera que no termina de tener una erección completa, pero suficientemente rígida para penetrarme, es una verga más venosa y está circuncidada con una cabeza que no quieres dejar de mamar nunca. Conforme me fui sentando en la verga de Carina, vi su rostro de satisfacción y eso me hizo sentirme más deseada, más puta. Además, en esa posición yo era quien controlaba hasta donde entraba y que tan rápido, vaya yo me estaba cogiendo a Carina a través de mi culo. Era yo quien dominaba la acción y podía sentir cada centímetro que me metía y era muy sabroso. Estando ya bien empalada con Carina vuelta loca, Vanessa se acercó y me ofreció su hermosa verga y me la comí. Me la metía hasta la garganta y yo disfrutaba tener dos vergas al mismo tiempo y para completar, Rebeca puso su verga en mi mano para que la masturbara, mientras ella se acercó como pudo y se metió mi verga a la boca. Es una locura completa estar gozando tanto. Una verga en el culo, otra en la boca y una más en la mano y encima de todo que te la estén mamando. La verga de Carina mide 19 cm y más gruesa que la de Rebeca, por lo que llenaba más mi culito y la fricción sobre la próstata era deliciosa. En esta posición de estar yo sentada viendo la cara de mi picadora, la cogida es más rica y la próstata se excita más. ¡Qué rico! Tan sólo de acordarme, se me antoja que me la vuelvan a meter.

Para esto, la noche era joven, pues cuando me estaba cogiendo Carina sonaron las 11:00. Y me di cuenta, porque Rebeca dejó de mamar mi verga y se puso detrás de mí y comenzó a dedear a Carina, quien empezó a moverse como loca de placer, haciendo aún más placentera la metida de verga que me estaba dando, pues sus movimientos fueron cambiando y se sentía muy rico la forma en que movía su verga dentro de mí.

Cuando volví a sentir que se le ponía más gruesa y comenzó a gemir, me salí otra vez y con protesta y todo, simplemente levantó las piernas y Rebeca le metió la verga de un golpe haciéndola gritar y gemir de placer al mismo tiempo. Era evidente que entre ellas ya se conocían muy bien y que tenían mucha experiencia, pues todo lo delicado que Rebeca se portó conmigo en la penetración, lo hizo de un golpe con Carina y ésta se puso feliz de sentir la verga dentro de su enorme culo. El sólo hecho de ver como Rebeca penetraba a Carina, me volvía loca, pues se veía claramente como el enorme culo de Carina cedía al rigor de la verga de Rebeca y como se expandía en cada embestida, para abrazar la verga de Rebeca. La forma en que Carina se mueve para recibir la verga es ya un sentimiento de placer y la manera en que Rebeca atacaba el hoyo de Carina era soberbia, pues cada empujón era un deleite para la vista y un placer muy rico, pues no te la están metiendo a ti, pero vives el placer de tu amiga en la enculada que le están dando.

Entonces yo me acosté en la alfombra y llegó el plato principal. Vanessa levantó mis piernas, las puso sobre sus hombros, me jaló de la cadera para ponerse a distancia y me metió la verga despacio (no tanto como Rebeca, pues mi culito ya estaba bastante dilatado, pero ella sabe bien el grosor de su hermosa verga). Fue entrando sin parar hasta tenerla toda adentro. Su verga mide 18 cm y la erección es curvada hacia arriba y se ve deliciosa, pues cuando tocas la punta de su verga para ponerla recta y la sueltas, la verga rebota hacia arriba y se pone en una posición de ataque que tienes ganas de mamarla por siempre, pero esta vez no la iba a mamar, sino la iba a tener en mi culo. Sus 18 cm me llenaban completamente el culito y en la posición de patitas al hombro la próstata también se excita muy bien, especialmente con una verga curvada hacia arriba como la de Vanessa. También estás viendo la cara de tu picadora y sabes si le estás dando placer o no mientras te está cogiendo.

Como lo imaginaba, la mejor cogida fue la de Vanessa. Fue más tierna conmigo, fue la verga más rica, fue quien más me acarició mientras me cogía, fue la única que me besó durante la cogida que me daba. Me preguntó varias veces si así estaba bien o si quería más rápido o más adentro u otra posición. Vanessa se portó de lujo y me hizo sentir más mujer que las otras dos y desde luego yo me porté más puta con ella, pues hice todo lo que me pidió, la besé, le acaricié su pecho y sus piernas, fue la única que me pidió un cambio de posición y lo hice, pues me puso de ladito y me cogió como de cucharita por detrás y así me besó el cuello y me acariciaba las espalda muy rico. Me pidió un segundo cambio de posición y en el cambio mamó mi verga (que la verdad yo lo consideré en ese momento una pérdida de tiempo, pues su verga no estaba dentro de mí), volvió a dedear mi culito y me senté en sobre ella, con su verga bien dura y fui sintiendo cada centímetro dentro de mí. Al igual que con las otras, cuando me percaté que estaba por venirse, me zafé de ella y entonces les pedí que se vinieran en mi boca.

Las tres se acercaron hasta mí, que estaba recostada en la alfombra y comenzaron a masturbarse. Vanessa quedó a mi derecha y estaba lista para venirse en mi boca. Carina a mi izquierda lista también para venirse en mi boca y Rebeca de hincó poniendo sus rodillas a cada lado mío y sentándose un poco sobre mi pecho, sin lastimarme y apuntando su verga a mi boca.

La primera en venirse fue Vanessa y me regaló tres chisguetes de leche uno directo a la boca y dos más a la cara. Luego se vino Carina, atinando dos chisguetes a la boca y dos más a la cara. Ambas limpiaron sus vergas en mi pecho y Vanessa lamió un poco del semen de Carina que estaba en mi barbilla. Finalmente se vino Rebeca y fue la más abundante venida de las tres, pero a la boca no le atinó, llenado mi cara y pecho con su semen. Luego las tres lamieron lo que quisieron y con besos de lengua compartimos el semen de las tres. Para cuando todo esto pasaba, ya eran las doce de la noche pasadas y entonces Vanessa dijo que era momento para un rápido baño y otra copita.

Subimos y nos metimos las cuatro a la regadera. El encanto se terminó bastante, pues todas quedamos ya sin maquillaje pero no menos calientes y nos seguíamos diciendo Vanessa, Carina, Rebeca y Sofi. Hasta ese momento, la más puta de la fiesta había sido yo, pues me habían cogido ya las tres, mientras que Carina era la única que había recibido verga por parte de Rebeca. Vanessa y Rebeca no habían sido cogidas y no se veían preocupadas por ello, como que ya sabían que su turno llegaría.

Mientras nos duchábamos, hubo caricias, besos y mamadas, pero lo que más me gustó fue que todas nos ocupamos del culito de las demás. Nos dedeamos mucho y lamimos nuestros culitos. Vanessa tiene un culito muy apretado, mientras que Carina con su enorme estatura tiene un culazo enorme, pero eso no quiere decir que no apriete, sino que creo que sin mucho problema le deben caber 2 vergas o debe poder aceptar un “fisting” sin que se le cause daño. La verdad quedé muy gratamente impresionada con el culo de Carina y lo acaricié mucho, le metí mis dedos muchas veces y lo lamí; lo lamí profundamente y a tal grado que casi no sentía como Rebeca me dedeaba y me picaba el culito con su verga. La verga que casi todo el tiempo estuvo bien parada y lista para ejercer en cualquier culo, fue la de Vanessa, quien a todas nos metía mano y nos daba a mamar y nos acariciaba y estaba ardiendo. La chaparrita es una mujer de fuego ¡WOW! Qué rica y cachonda es Vanessa. Con sólo mirarla y ver su hermosa verga, tienes suficiente para sentir placer.

Después del baño, bajamos y nos servimos una cuba cada una. Entonces mientras nos la tomábamos, nos platicamos como es que habíamos llegado a este punto. Vanessa fue la primera y dijo que ella desde niña sabía que era niña, pero como siempre tuvo miedo a la reacción de su familia, nunca tuvo la oportunidad de operarse o convertirse en una verdadera mujer, como los son las «shemales», nos contó que su primera experiencia sexual fue en el baño de su escuela primaria, con el hermano de un compañero. Ella tenía 12 años y el que se la cogió tenía 14. Luego tuvo muchos encuentros con varios compañeros y se la cogieron muchas veces, pero ella también les regresaba el favor si se lo pedían y así se convirtió en una niña inter (activa y pasiva), pero dice que ella prefiere hacer el papel de niña, aunque en esta ocasión y por ser mi primera vez con el grupo, tenía ganas de cogerme antes de que yo me cogiera a alguna, incluso confirmó que ella quería ser la primera en estrenarme, pero que no me dejé. Me dijo: «eres una niña mala y vas a pagar lo que hiciste». Entonces se levantó de su lugar, fue hasta donde yo estaba, se puso de espaldas a mí y me ofreció su culo para que lo chupara y así lo hice y aproveché para masturbar su verga y verla otra vez en todo su esplendor. Con esos castigos, que más bien son premios, vale la pena portarse mal.

Los casos de Rebeca y de Carina son más similares al mío. Ellas siempre actuaron como hombres hasta que probaron una verga. Rebeca fue invitada a una fiesta y ya estaba con copas encima, cuando le dijeron que iban a seguir la fiesta en casa de un amigo. Ella llegó a casa del amigo acompañada con otro más y ya adentro de la casa, todos se fueron y la dejaron solita con el dueño, quien con un poco más de alcohol la fue convenciendo y llevando la plática a cosas calientes hasta que le dijo que si se lo cogía. Ella accedió y en la borrachera terminó cogida ella y como siempre, una vez que pruebas la verga ya no es posible dar marcha atrás. Poco a poco fue saliendo del closet y ahora mucha gente en Veracruz sabe que es una vestida y que le gusta la verga. Ella sigue siendo inter, pero solamente con hombres. Ya no le gusta coger con mujeres.

Carina también tuvo una experiencia similar, pero fue en una fiesta con varios compañeros de secundaria. En la fiesta había dos compañeros que ya eran gays declarados y uno que se sentía muy macho, dijo que él se los iba a coger a los dos. La fiesta se fue calentando y finalmente varios se cogieron a los gay, entre otros Carina se los cogió a los dos, pero estando cogiéndose a uno, llegó el macho por detrás y se la cogió a ella y le encantó, pero se hizo la molesta, con lo que todos quedaron convencidos que siguió siendo un hombre. Lo primero que hizo fue reencontrarse con los gays y una vez que le prometieron que no dirían nada, se los cogía a ellos y uno de ellos que era inter, se cogía a Carina en cada encuentro. Poco a poco se fue aficionando a la verga, pero Carina sí es bisexual. Se coge a hombres y mujeres, pero le encanta vestirse de niña, con sus amigas, para coger en privado y entre las tres hacen sus fiestas y se la pasan bien rico y todas se cogen a todas. Sus fiestas siempre se organizan en casa de Carina, pues no se atreve a salir vestida a la calle. Se juntan cada 4 a 6 semanas y de vez en cuando Rebeca y Vanessa se van de putas y cogen con quien se deje. Carina solamente coge vestida con ellas y en su casa, además si hace algo afuera es vestida de hombre y generalmente coge con otros hombres cuando si trae onda gay o con mujeres biológicas (según dice ella) si están buenas y bonitas. Carina nunca lleva a su casa a mujeres biológicas ni a gays, solamente a sus amigas Rebeca y Vanessa, pues les tiene mucha confianza de que no se va a saber. De hecho la cosa es tan discreta que yo no sabía nada de esto e iba a su casa los martes a jugar dominó.

Yo les conté mi historia, les conté de ti y lo mucho que me gustas y las ganas que tengo de estar contigo. Vanessa se sorprendió de que tuviera ganas de estar contigo si soy pasiva, pues como solamente me cogieron pero yo no me las había cogido, entonces pensó que me había convertido en una mujer 100 % pasiva. La verdad no se qué tan cerca está de la realidad, pues creo que jugar el rol pasivo cada día me gusta más y si me dicen Sofi y me tratan como a una niña, mejor aún.

Pero ahí no acabó la fiesta. Con motivo de nada, Rebeca se acercó a Vanessa, se hincó frente a ella, le abrió las piernas y comenzó a mamarle la verga, que de inmediato se puso preciosa. Entonces Carina se puso detrás de Rebeca y se ensalivó el dedo y comenzó a dilatarle el culo y en menos que te lo cuento, ya se la estaba cogiendo. Yo me quedé viendo la escena y me calenté mucho y tuve una erección, que Carina notó y se fue a acostar en la alfombra frente a mí, ofreciéndome su precioso culo. Antes de que fuera a perder la erección, me hinqué y le metí la verga y me la cogí muy rico y por un buen rato. Estando en esa posición sobre Carina, llegó Vanessa, me abrió las nalgas, metió sus dedos embarrados de crema y me volvió a coger. La penetración fue un poco más brusca que la anterior, pero siguió siendo con delicadeza y mientras me cogía, me decía cosas muy bonitas al oído, como: espero que estés disfrutando ser la reina de la fiesta, eres toda una puta, te mueves muy rico, muévete putita para que sientas lo que te estás comiendo, etc.

Rebeca lo que hizo fue apoderarse del culo de Vanessa y así hicimos un trenecito. Se siente muy rico dar y recibir al mismo tiempo. Mientras todas estábamos formaditas, Carina se masturbaba hasta que sacó su leche sobre el abdomen y salió de mi verga. Yo quedé en cuatro patas, siendo penetrada por Vanessa y su preciosa verga y Vanessa siendo cogida por Rebeca y su larga herramienta. Y nos movíamos a coro y muy putas las tres.

Finalmente Rebeca se salió y fue a echar su leche directamente a mi cara y mi boca y compartimos su semen en un largo beso, mientras Vanessa me seguía cogiendo. Carina se acercó y tomó parte de la leche de Rebeca y nos besamos las tres. Vanessa parecía que no iba a terminar nunca de cogerme y es una delicia que te cojan tan rico y por tanto tiempo, pero finalmente y después de decirme lo rico que aprieta mi culito, se salió y fue derechito a darme su leche y las tres (Rebeca, Carina y yo) recibimos la venida de Vanessa.

Entonces Carina dijo que yo no me había venido y que eso no era posible. Me dio una buena mamada y le siguieron Vanessa y Rebeca, hasta que logré terminar y la leche fue a dar sobre la cara de Vanessa y me abalancé sobre ella, para compartir mi leche con Vanessa en un profundo beso que además era de agradecimiento por las cogidas que me había dado.

Finalmente a las 5 de la mañana terminó la fiesta, despidiéndonos todas ya vestidas de niños. Ellas estuvieron muy agradecidas conmigo por mi participación y desde luego fui invitada a la siguiente fiesta.

Como a las dos semanas, Daniel me dijo que las [email protected] estaban muy deseosas y que querían tener otra aventura. Total que nos juntamos un jueves y la cosa fue muy similar, excepto que en esta segunda ocasión, me cogí a Vanessa que es la mejor, pues tiene la verga más rica y un culito delicioso y en plan de niña se mueve riquísimo, es extremadamente puta y lo disfruta como nadie. Pero antes de venirme, cambié y me volví a coger a Carina pues su culo es riquísimo y enorme y aprieta muy bien.

Vino una tercera ocasión como 4 semanas después y esta vez, las tres me cogieron tres veces cada una, pero yo no me cogí a ninguna, pero sí me vine en la boca de Vanessa. Esta vez ha sido la ocasión en que más leche he tomado. Todas se quisieron venir en mi boca y como no coincidieron en venirse al mismo tiempo, conforme se venían iban hasta mi boca y casi con la verga adentro se venían, así que tragué mucha leche y les compartía leche con mis besos. Esta vez fue también la ocasión en que he sido más puta, pues no quería que terminara la noche y mi culito en vez de cansarse, pedía más y más gruesa y más larga y más tiempo. Además me dijeron que mi actitud era más de mujer que en las ocasiones anteriores, que era más puta, que se me veía más mujer, que era más entregada y que el miedo se había perdido completamente. Aunque me regañaron porque todavía no sabía vestirme y maquillarme sola y que debía aprender rápido, pues no siempre estarían ellas para auxiliarme en estos menesteres.

En fin Chaparrita, esas fueron mis aventuras en Veracruz, pues tuve que salir de allá y ya no hubo un cuarto encuentro.

Ojalá leas este correo y me des tu opinión, respecto a lo que te cuento. Además platícame tú si has tenido alguna oportunidad de estar con alguien que te comprenda y te regale su tiempo y su verga, para darte un gozo enorme.

Te mando un beso muy cariñoso y caliente.
Luis o Sofi (como tú prefieras)

Así pues termina la carta a Ana Lilia. ¿Creen ustedes que siga con ganas de tener sexo conmigo? O ¿creen que ya se dio cuenta de mi feminidad y haya decidido que no soy la solución a sus necesidades? O ¿creen que acepte que busquemos a otras dos chicas con una verga enorme cada una, para que nos hagan sus putas lesbianas.

No dejen de darme su opinión a sofí[email protected] o si me proponen algo, pues quedo abierta a recibir noticias suyas y si quieren más historias, pues me las piden y las publicamos, pues tengo muchas historias que contarles.

Besos a todas y a todos mis lectores.
Sofi, la putita cariñosa

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Escrito por Sofi puta

Soy Sofi, una tv de closet, que siempre creí ser muy hombre y he descubierto que tengo una mujer dentro de mí y ella es muy puta. Sofi es lesbiana, pues le gustan las mujeres y el cuerpo de mujer, pero también la gusta la verga. Entonces le gustan las transexuales con verga funcional para que la penetren, aunque desde luego hay muchos hombres en su vida de puta y disfruta de la compañía de hombres y transexuales por igual. En tweeter

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