Espiando a mi mujer


Vi la silueta de Isaías cerca de la puerta y me acomodé de tal forma que pudiera ver el perfil de Mague mientras me mamaba, ella aún llevaba toda la ropa, pero por la flexión de sus piernas se veía creo que la mitad de una de sus nalgas, casi se comía por completo mi verga y lo hacía con una voracidad de puta

Que tal, les contaré algo que sucedió hace un tiempo, vivimos en la ciudad de Guadalajara Jal, en México, mi nombre es Enrique y el de ella Margarita, resulta que como en todo matrimonio que por lo menos yo conozco siempre hay un amigo al que no quiere tu esposa y resulta que casi siempre es uno de tus mejores amigos, pues resulta que este amigo que se llama Isaías, también casado, la verdad su esposa no es muy guapa pero tiene algo que llama la atención, mi esposa es delgada pesa 53 kg y mide 1.58-60, la verdad es guapa y aunque no tiene un culo  más de uno si voltea a verlo y sus pechos si lo son.

Un sábado después del trabajo quedamos en salir los 4 a dar una vuelta, claro que Mague no estaba muy de acuerdo pero aceptó, resulta que de última hora la esposa de Isaías se arrepintió porque se enojaron y no fue, pero Isaías si se nos pegó (acompañó) salimos como a las 5:00 PM fuimos a ver un partido y cerca de las 8:00 PM estábamos en una bar, tomando una cervezas nosotros y Mague una bebida, la verdad los 3 teníamos algo de alcohol y pues platicábamos de cosas que regularmente no lo hacemos, dieron las 11:00 y nos retiramos del bar, nos dirigimos a la casa de nosotros y como Isaías tenía ahí su coche pues venía con nosotros.

Antes de llegar Isaías dijo que si podía comprar un six (seis latas) y tomarlas en la casa, Mague le dijo que por ella no había problema pero que no hiciéramos mucho ruido ya que se iba a dormir, compramos la cerveza y nos dirigimos a casa, llegamos, Mague se metió a bañar mientras nosotros fumábamos y tomábamos cerveza.

Cuando Mague salió del baño se puso ropa de dormir, que consistía en una blusita de tirantes y un short muy pequeño, bajo de este llevaba una tanga pequeña blanca, no se si no le dio importancia en el momento pero bajó a la sala donde estábamos y pude ver la expresión de Isaías ya que cuando bajaba la escalera se podía ver donde iniciaban sus nalgas perfectamente, no dijo nada Isaías y yo tampoco, Mague se sentó en un de los muebles y se cruzó de pierna normal.

Mague le preguntó a Isaias que si no le iba a hablar a Martha (que es la esposa de Isaías) y este le dijo que no, en ese momento Isaías le dijo Mague tienes unos pies muy bonitos, ¿los puedo tocar?, no se si a Mague le pareció normal o inofensiva la solicitud y le dijo que si, incluso bromeó diciendo que le podía decir a donde iba para que se los arreglaran y para que le dijera a Martha.

Isaías se arrodilló frente a Mague y le tomó uno de los pies, en ese momento no se porque, pero me excité, luego caí en que Isaías aparte de querer tocar los pies de Mague quería ver  más de cerca sus muslos y por supuesto lo que alcanzara, en eso se terminó mi cerveza e Isaías muy atento me dijo no te pares yo voy por las otras, se dirigió a la cocina que estáa como a 7 mts cruzando la sala y una salita pequeña y desde allá gritó:

– Mague, ¿te preparo una bebida?

Esta le dijo que si y luego me dijo:

– Ya ves como si hay personas a las que les gustan mis pies.

Solo volteé la cabeza en afán de molestar, Isaías regresó con las 2 cervezas y la bebida de Mague, ella se levantó, recibió la bebida y dijo:

– Te quedas en tu casa, me voy al cuarto a tomarme esto y a ver televisión.

Cuando subía las escaleras llegó al descanso e Isaías no perdía detalle, entonces Mague dio un sorbo a la bebida y le dijo:

– Te quedo cargadita» y continuó.

Nosotros salimos al frente de la casa donde hay unas mecedoras e Isaías comenzó a platicar de la vida sexual que llevábamos, la verdad no era una plática fuera de lo común ya que regularmente charlábamos sobre ello.

De pronto vi a mi mujer con su copa semivacía, se le estaba por terminarse su bebida, se le veía  más ebria y me le acerqué le dije:

– Vaya que impresionaste a Isaías. – Si verdad, para que se de cuenta de que tienes mejor esposa que él.

En eso me puse de pie, me saqué la verga y se la puse cerca de la boca, no lo pensó ni 2 veces y se la comió, me estaba dando una mamada especial cuando le dije:

– Deja voy con aquel que está esperando ahí abajo. – Déjalo tú aquí quédate.

Eso me hizo saber que andaba cachondísima, así que todo estaba como lo había pensado unos momentos antes, bajé, agarré las otras cervezas salí y aquel estaba creo que todavía imaginando a mi esposa, le di su cerveza abrí la mía le di un trago y le dije:

– Mira amigo, te voy a proponer algo pero va a quedar aquí, ¿ok?

Isaías no sabía ni lo que le iba a decir pero me dijo:

– Está bien ya sabes que no hay bronca… – Aquella anda súper cachonda y quiere que me la coja ahora, te voy a invitar a ver.

Cuando dije esto el amigo casi se atraganta la cerveza que tenía en la boca y me dijo:

– ¿En serio? – Si pero no hagas nada de ruido voy a dejar la puerta un poco abierta del cuarto para que veas y voy a hacer como que estornudo muy fuerte y en eso subes así que estate al pie de las escaleras para que puedas escuchar, ok? – ¡ok!

Me tomé la cerveza casi de una solo empinada y subí, Mague me preguntó:

– ¿Isaias? –  Está abajo terminándose la cerveza…

Eso le bastó para bajarme el cierre y buscar la verga y llevarla a la boca, eso me indicó que ese día no haríamos el amor, que ese día cogeríamos, sería solo sexo y pasión nada de amor, cuando la vi completamente dedicada a la mamada simulé el estornudo y encendí unas luces secundarias que tenemos en la recámara.

Son muy tenues para momentos románticos en especial, vi la silueta de Isaías cerca de la puerta y me acomodé de tal forma que pudiera ver el perfil de Mague mientras me mamaba, ella aún llevaba toda la ropa, pero por la flexión de sus piernas se veía creo que la mitad de una de sus nalgas, casi se comía por completo mi verga y lo hacía con una voracidad de puta, le bajé los tirantes de la blusa y sus tetas redondas saltaron fuera, ella comenzó a frotárselas estaba sumamente excitada.

Volteé hacia la puerta y pude ver como Isaias se masturbaba, realmente aquello era extraño, pero excitante, en ese momento me dieron ganas de mamarle la raja a Mague y la tumbé sobre la cama, le bajé el short y la dejé solo en tanga, el short lo arrojé cerca de la entrada donde estaba Isaías y pude ver de reojo como lo levantaba y aspiraba, sobra decir que el short iba lo suficientemente húmedo debido a la lubricación que tenía Mague en su raja.

Ella se encontraba boca arriba tendida en la cama, se había sacado por completo la blusita y acariciaba sus pechos con ambas manos, ahora solo llevaba la pequeña tanga puesta, tomé su pierna la levanté hasta la altura de mi cara y comencé a lamer su pie, hice esto debido a los comentarios de Isaías y Mague en la sala, en eso creo que hubo un momento de lucidez por parte de Mague o eso pensé en ese momento ya que quitó de forma brusca su pierna y me preguntó de golpe.

– ¿Donde está Isaías?

Creo que Isaías y yo nos sentimos descubiertos, Isaías bajó sigilosamente mientras yo decía:

– Sigue abajo solo como perro… y Mague se colocaba la blusa y buscaba su short…

Autor: chuqui_saenz

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Escrito por Relatos co1461.ru

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