CUNNILINGUIS Y FELLATIO


Hace bastantes meses me agregó al messenger Magdalena, una chica de diecinueve años, estuvimos hablando unos meses, siempre de cosas relacionadas con los relatos, de las cosas que se recogían en él, de que le gustaría probarlas, así como asuntos de su vida. Pasado un tiempo, Magdalena me empezó a pedir que quedáramos un día y tuviéramos sexo, ella vivía en Almería, en la otra punta de Andalucía, así que nunca concretábamos nada, lo más que había visto de ella eran varias fotos, era morena, linda, estatura media, rellenita y buenos senos.

Llegó un día en que recibí una llamada de teléfono a mi móvil, era ella, me dijo que a la otra semana se quedaba sola en casa, que sus padres se iban de viaje y no regresarían hasta pasados unos días, y finalmente me dijo que quería que fuera hasta Almería para estar juntos, me lo pensé un rato y después le contesté que de acuerdo, que iría.

El día indicado partí hacia el oriente andaluz, cargado de varios juguetes y algunos lubricantes. Cuando llegué, ella me recibió, era tal y como la foto, me invitó a pasar a su casa, y en cuanto cerró la puerta me abrazó y comenzó a besarme con gran pasión, Magdalena vestía muy sensual y provocativa, llevaba una blusa negra muy escotada, sin sujetador, lo que me permitía ver sus ricos pechos con sus duros pezones excitados, debajo portaba una minifalda roja, que no dejaba mucho a la imaginación, y de zapatos llevaba unos negros con un gran tacón.

A continuación me cogió de la mano y me llevó al dormitorio, nada más entrar, Magdalena se lanzó a besar mis labios mientras me desnudaba, cuando me había quitado la camisa y los pantalones, dejó de besarme y se agachó, colocando su cara a la altura de mi verga, me quitó el slip y cogió mi polla con su mano y comenzó a masturbarme lentamente, con la otra mano sujetada mis testículos. Seguidamente recorrió su lengua sobre sus labios para tenerlos húmedos, me miró a la cara, y con la vista le dije que quería ver como la chupaba, magdalena abrió su boca ligeramente, me estaba excitando, se acercó a mi polla, respiraba sobre ella, la soplaba con su aliento caliente, después sacó su lengua y tocó mi glande, me estaba atormentando. Con su lengua goteante de humedad, comenzó en la base de mi pene, lamió hacia arriba lentamente, girando la cabeza de lado, simulando morderme, colocando sus dientes suavemente en mi carne. Su mano izquierda entretanto estaba tocando mis testículos, arañándolas ligeramente con sus uñas, buscando después debajo y detrás de los testículos para encontrar mi área tan sensitiva justo antes del ano, incluso luego pasando sus dedos sobre mi ano muy levemente.

Magdalena seguía lamiendo el cuerpo de mi verga por los alrededores un montón de veces, estaba todo húmedo y duro. En uno de sus balanceos hacia arriba con su lengua, desde la base hasta el glande, no se detuvo y continuó su húmeda lamida sobre la punta del pene, insistiendo en el agujero del centro, manteniendo su lengua en él, aunque no chupando la cabeza aún. Seguidamente, empezó a recorrer con su lengua el borde de mi glande, por todo el contorno, haciendo frecuentes pases por la piel, donde los hombres somos más sensibles. A continuación, estrujó mi polla con su mano y brotó mi líquido claro preseminal, ella bañó inmediatamente su lengua de él y lo esparció, mostraba como le gustaba la sustancia. Finalmente acercó a la cabeza de la polla su boca y se metió todo el glande en su interior, manteniéndose así un rato, hasta que solté un leve gemido, entonces ella bajó rápidamente y se metió todo lo que le entró de mi polla dentro de su boca, doblando un poco el cuello, metiéndosela limpiamente en su garganta, permaneció así durante un momento, sintiéndola dentro de ella.

En este momento Magdalena

se puso a deslizar hacia atrás, hasta el extremo de la polla su lengua, yo sentía como un hormigueo, después empezó a mover tan rápido como podía aguantar su boca dentro y fuera de mi polla, deslizándose arriba y abajo por mi pene como si estuviera follándolo, se la metía hasta el final, resbalaba sus dedos en forma de o alrededor de mi polla, arriba y abajo con el ritmo de su chupada. A continuación, tomó tan sólo el glande en su boca, y empezó a mamarlo, era delicioso, después comenzó a hacerme mamadas más largas y profundas, cogía mi polla completamente y la chupaba todo el tiempo hacia arriba como si fuera una aspiradora, después hacia abajo y nuevamente lo mismo.

Mi polla estaba a punto de estallar, ella lo notó y llevó su mano derecha a la base del pene y apretó allí, esto provocó que mi verga se llenara y espesara, el glande estaba brillante y suave, Magdalena continuó manteniendo el pene en su boca, chupándolo con su lengua, mamándomelo, sacándolo y metiéndolo en su boca, hasta que no pude soportar más, iba a disparar. Magdalena sacó la polla de su boca y se puso a unos centímetros, solté el primer borbotón el cual fue a parar a sus labios, ella sacó la lengua y allí cayó el segundo, después se metió la polla nuevamente en la boca y varios chorreones fueron soltados allí, ella los mantuvo y se los tragó después. Mi verga escupió un poco más de semen, lo que le sirvió a Magdalena para derramarlos de su boca y deslizarlos alrededor de mi ya húmeda polla, haciéndola muy escurridiza y deliciosa de tocar, ella la empezó a recorrer con su manos, sintiendo la polla, esparciendo la reluciente leche sobre el glande, para finalmente meterse otra vez mi pene en su boca y dejármelo sin restos de semen, era una hermosa imagen sensual, me había echo una gran mamada.

Tras esto, ella se puso de pie, y haciendo un striptease muy sensual se fue quitando la ropa, su blusa, dejando ver sus hermosos pechos, después la minifalda, y finalmente sus braguitas, ante mí tenía su coñito, con unos cuantos de pelos en forma de triángulo en el monte de Venus. Cuando terminó, me dijo que era su hora, que deseaba disfrutar también, se tumbó en la cama y me fui hacia su rajita, pasando mi lengua por sus muslos antes, chupándolos y besándolos, haciendo dibujos con la punta de mi lengua, lamía el pliegue donde las piernas se juntan con su coño, después acaricié mi cara con sus pelitos, con mis manos acariciaba su rajita, manoseaba su precioso coño, le decía que era magnifico, cepillaba mis labios sobre su raja sin presionar, para posteriormente excitarla.

Seguidamente, me quedé mirando su coñito unos segundos, para después suavemente apartar sus labios y luego los labios internos, podía ver su rosado coño, pronto empecé a chupar sus labios interiores, separando las partes superiores de estos hasta que encontré su clítoris, el cual estaba bastante pronunciado, me humedecí un dedo y lo fui pasando por él, después lo chupé, mojándolo a veces con sus jugos internos. Magdalena estaba moviéndose y tratando de forzar la cosa para que me acercase más a ella, puse mis labios en la superficie de su raja, besándola suavemente y después mas fuerte, mi lengua separaba los labios de su vagina y cuando se abrían hacia correr mi lengua arriba y abajo entre las capas de carne, a la vez suavemente separé más sus piernas con mis manos. Seguidamente, empecé a meter mi lengua en su vagina, eso le excitaba un montón, su clítoris estaba muy duro, lo chupaba, llevaba mi lengua hasta la parte superior de su raja, sentía su clítoris, chupaba la piel que la cubría, lamía fuerte y presionaba dentro de su piel, suavemente separaba los labios del coño y metía mi lengua contra el clítoris rápidamente, sus piernas se estremecían.

Al rato noté que estaba alcanzando el orgasmo, entonces puse los labios en forma de O y tomé el clítoris con mi boca, lo chupaba suavemente y observaba la cara de Magdalena, estaba a punto de reventar, le empecé a chupar más fuerte y más, ella levantaba la pelvis en el aire con la tensión del orgasmo, mi lengua la seguía, me movía con ella, mantenía mi boca en su clítoris, ella me rogaba que no parase, entonces le metí un dedo en su vagina mientras ella disfrut

aba de la lamida del clítoris. Después le introduje un nuevo dedo, dos tenía dentro, los deslizaba hacia dentro rápidamente, la follaba con ellos, se lo estaba pasando en grande, los pezones estaban muy duros, estaba colorada, empezaba a temblar. Momentos después Magdalena empezó a tener su orgasmo, no dejé escapar su clítoris, perseveraba en él, así estuve un tiempo, hasta que cuando empezó a decaer del orgasmo, presioné mi lengua contra el lado inferior del clítoris dejando que mis labios cubrieran la parte superior, movía la lengua hacia dentro y hacia fuera de su coño con mis dedos aun dentro, los cuales movía. Tras haberla hecho correrse, continué lamiendo sus labios, le acariciaba con delicadeza su pecho, su cuerpo, continua haciéndole el amor suavemente con mis dedos, así estuve hasta que ella se calmó.

Después de comerme su rico coñito, la puse en la cama, con la posición del perrito, me puse detrás de ella y poco a poco le fui metiendo mi verga en su vagina, entró sin muchos problemas, estaban muy lubricada, empecé a follarme su coñito, ella gemía incansablemente, cada vez la follaba más rápido, ella pedía más, era bestial, la taladraba a gran velocidad, con mis manos le abría sus nalgas, podía observar perfectamente como se abría su culo, era delicioso, Magdalena me preguntaba que si me gustaba, yo le decía que sí, ella gemía más fuerte como contestación.

Pronto, saqué mi polla de su vagina y comencé a lamerle el culo y su coñito, alternativamente, llenaba su ano de mi saliva. Después la agarré de la cintura, y con mi verga jugaba en sus hoyitos, metiéndosela en la vagina y dándole puntazos en el culo, Magdalena estaba expectante, esperando la estocada final, hasta que no aguantó más y me dijo que se la metiese ya, que estaba súper cachonda, que quería ser mi puta, que se la introdujera de una vez. Entonces empujé mi verga sobre su ano, y este comenzó a ceder, introduje la punta y ella gritó de dolor, ante esto, con el glande dentro esperé un poco, se oían sus quejidos, cosa que me excitaba mucho, después Magdalena empezó a morder la almohada.

Pasados unos segundos, ella me dijo que le dolía mucho, pero que no parase, que metiera un poco más, eso hice, entró la mitad de mi polla, Magdalena no se quejó mucho y me dijo que se la metiera toda, cosa que hice seguidamente de otro empujón, entró por completo, eso le gustó y me animó a que la follara, me dijo que era mi puta, que le diese por culo, comencé a penetrarla lentamente a lo que ella solo decía que le encantaba, tenía cara de dolor, pero esto le gustaba, comencé a moverme mas rápido por su apretado culo, hasta que no aguanté más y bañé su cavidad de mi semen, ella gemía sonoramente.

Al rato, retiré mi verga de su culo, ella se quedó tumbada boca abajo en la cama, y momentos después se quedó dormida, yo al lado suya pude observar su hermoso cuerpo, hasta que también me quedé dormido, mi cyber amiga había sido una buena pareja.

Autor: Fary pabloeresmas (arroba) hotmail.com

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Escrito por Relatos co1461.ru

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